Tras la jornada de descanso de ayer, el Giro de Italia ha llegado hoy a su ecuador. Once etapas y sólo tres hasta el momento con final al sprint, lo que da una idea de la intensidad y la diversidad de alternativas de la prueba italiana, que está siendo de las mejores en los últimos años. Hoy el día ha sido razonablemente tranquilo, de esos que se llaman de transición. En las dos volatas disputadas hasta ahora se habían llevado sendas victorias Tim Merlier y Jonathan Milan. Este último ha roto hoy el desempate imponiéndose con autoridad y enfundado en su maglia ciclamino en un sprint final algo accidentado, ya que se ha registrado una caída en la recta final.
Milan se ha impuesto por delante de Merlier y de Kaden Groves en una volata en la que también intentó meterse Fernando Gaviria. El hombre rápido del Movistar se vio cerrado y no pudo hacer nada por entrar en la disputa por la etapa, en la que ha vencido esprinter del Lidl-Trek.
Antes de la volata, poca historia. La escapada del día la formaron Thomas Champion (Cofidis), Edoardo Affini y Tim Van Dijke (ambos del Visma). Los ciclistas del equipo neerlandés intentaron así tener protagonismo en carrera después de la mala noticia de que Cian Uijdebroeks no pudiera tomar la salida por problemas de salud. Una pérdida sensible para el Giro.
Una vez neutralizados, a 20 kilómetros del final lo probó Andrea Piccolo (EF), pero los equipos de los velocistas frustraron su intento.
Sin cambios en la general, Tadej Pogacar sigue al frente de la carrera un día más.
Los velocistas también tendrán opciones mañana, aunque será una etapa más complicada de controlar para sus escuadras, ya que hay constantes subidas y bajadas y cotas, no todas puntuables, en la segunda mitad del recorrido. Una etapa que invita a los buscadores de gloria antes de la jornada del viernes, totalmente plana y, esta sí, de nuevo claramente propicia para los velocistas.
Comentarios