Pogacar se divierte “en casa”

 

Hoy Tadej Pogacar tenía una misión y, naturalmente, la ha cumplido con suficiencia. La etapa de hoy en el Giro, que que está dominando a su antojo, terminaba relativamente cerca de Eslovenia, a más de 200 kilómetros. Las banderas eslovenas y las pintadas de “Pogi” en el asfalto del Monte Grappa, que se ha subido dos veces, daban la impresión de que más que el Giro de Italia se corría el Tour de Eslovenia. En realidad se corría el Giro de Pogacar, que hoy ha logrado “en casa” su sexta victoria en este excelso Giro en el que el corredor esloveno sumará mañana en Roma su tercera gran vuelta tras los Tours que ganó en 2020 y 2021. 

La de este Giro ha sido la crónica de una victoria anunciada. Un paseo triunfal de Pogacar que ha ofrecido un enorme espectáculo. A pesar de la certeza de que el ciclista esloveno iba a ganar la carrera de calle, incluso antes de que se tomara la salida, ha sido una carrera fascinante. Ha ayudado a ello la sensación de asistir a un recital inédito en la historia del ciclista desde los tiempos de Eddy Merckx. Tiranía absoluta del caníbal del siglo XXI, sí, pero tiranía amable, con sonrisa, con afán de divertirse y divertir. Un show portentoso con Pogacar guardando fuerzas allá donde podía, pero también desmelenándose en cuanto se le presentaba la ocasión. 

Hoy Pogacar quería ganar la etapa y, claro, la ha ganado. Esta vez el UAE sí se puso a tirar del pelotón con intención de mantener controlada la fuga desde el principio. El líder de la carrera, siempre transparente, había dejado claro ante la prensa que le hacía ilusión ir a por la victoria. Su equipo no le dejó más de cuatro minutos de renta a los fugados. Ha sido también una exhibición de equipo. Porque claro que Pogacar es un extraterrestre y ha arrasado en el Giro, pero su equipo ha estado para él siempre que lo ha necesitado y justo es reconocerlo. 

A 36 kilómetros de meta, en la segunda subida al Monte Grappa, se fue solo el esloveno, entró primero en la cima y también sentenció de paso la clasificación de la montaña. Fue una ascensión con muchísimo público, aunque también con algún espectador irresponsable que le puso en riesgo. Él se quejó varias veces. Es importante vivir con pasión el ciclismo, pero respetar siempre a los corredores. Eso sí, Pogacar también tuvo un detalle precioso con un niño al que le dio un botellín. Llegó triunfal en solitario a meta con más de dos minutos de ventaja y saludando feliz al público, mayoritariamente esloveno. Fue un precioso final al enésimo recital de Pogacar, su sexta etapa en este Giro, un nuevo día para la leyenda de uno de los mejores corredores de la historia del que tenemos la fortuna de poder disfrutar. 


Desde que Pogacar dijo que quería la etapa de hoy parecía bastante claro quién iba a ganar. No había mucho margen para la sorpresa, pero se agradece que hubiera ciclistas y equipos que hicieran como si de verdad estuviera abierto. 


La primera escapada del día la formaron Davide Ballerini y Lorenzo Germani, perseguidos por Andrea Vendrame (ganador ayer), Pelayo Sánchez (otra vez, inmenso), Nicola Conci, Rubén Fernández, Jimmy Janssens (que hoy ha debido de desayunar muy fuerte), Henok Mulubrhan, Andrea Pietrobon, Edward Theuns y Alessandro Tonelli. A 141 kilómetros de meta se juntaron los once en cabeza y abrieron el camino justo que les permitió el UAE. 


Ya había muchísimo público en el Muro di Ca' del Poggio. Ha sido una fiesta inmensa. Filippo Zana, que era noveno en la general, se quedó en la primera subida al Monte Grappa. En los kilómetros finales de esa primera ascensión atacó Giulio Pellizari. Llegó con facilidad a la cabeza de carrera y se quedó solo en cabeza tras descolgarlos a todos. El que más aguantó fue Sánchez. Romain Bardet, séptimo en la general, se quedó casi al comienzo de la segunda ascensión. 


Geraint Thomas sufrió y se quedó cortado, pero no llegó a peligrar su puesto en el podio. Le vino genial que Valentin Paret Peintre, gregario de Ben O’Connor en el Decathlon, mantuviera bajo control la distancia respecto a Antonio Tiberi (quinto en la general justo por detrás de Thomas y de O’Connor), Daniel Felipe Martínez (que afianzaba su segunda plaza) y Einer Rubio. A 19 kilómetros de meta, cuando el grupo de Thomas estaba a punto de alcanzar el de Tiberi, Martínez y Rubio, Martínez atacó con fuerza, pero no abrió hueco y todos llegaron juntos a mera. 


Allí en meta la pareja de Pogacar le esperaba para darle la enhorabuena por su sexta victoria. También Daniel Felipe Martínez ha tenido su familia cerca hoy. Estaban en la salida y hoy festejarán como perece la segunda plaza del podio del Giro, un resultado importantísimo para cualquier ciclista. Igual que la tercera plaza que ha conservado el veterano Thomas. El top 10 ha sufrido alguna variación. Lo competan, por este orden, Ben O’Connor, Antonio Tiberi, Thymen Arensman, Einer Rubio, Jan Hirt, Romain Bardet y Michael Storer: 


Mañana, paseo triunfal por Roma, que recibirá al emperador del ciclismo mundial, Tadej Pogacar, que ya he llegado dos veces de amarillo a París y mañana lo hará de rosa en la capital italiana

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