La temporada de ciclismo en ruta ya terminó, pero el Tour de Francia aprovecha estas fechas para organizar critériums en distintos países de Asia donde busca nuevos mercados. Hoy ha sido el turno del Critérium de Singapur, que ha reunido a un buen número de corredores de primer nivel. Entre ellos, Mark Cavendish, para quien esta carrera (más prueba de exhibición que carrera, en realidad) ha sido especial porque ha supuesto su adiós definitivo al ciclismo profesional.
El velocista británico, que es una leyenda viva de este deporte al ser el corredor con más victorias de etapa en la historia del Tour de Francia, ha ganado en Singapur al sprint, por delante de Jasper Philipsen y de Arnaud De Lie. Una despedida a la altura de la grandeza de la carrera deportiva de Cavendish.
Se marcha uno de los mejores velocistas de la historia del ciclismo, tras haber logrado 168 victorias, 55 de ellas en las grandes vueltas (35 en el Tour de Francia, 17 en el Giro de Italia y tres en la Vuelta a España). También fue campeón del mundo en ruta en 2011 y de la Milán-San Remo en 2009, el único monumental de su carrera. Los principales logros de su palmarés se completan con tres oros en Mundiales de ciclismo en pista y una plata olímpica en esta especialidad.
A Cavendish se lo recordará por estar más de una década en la élite, por sus victorias de todos los colores en sprint en todo tipo de carreras, por su mal humor cuando era más joven y su bonhomía posterior. Pero, creo, sobre todo será recordado por su reto final de intentar igualar, primero, y superar, después, a Eddy Merckx como el ciclista con más triunfos parciales en el Tour. Ha sido, además, una historia que ni el mejor equipo de guionistas podría haber creado mejor. Colgó la bicicleta Cavendish, volvió a competir asumiendo gracias a un patrocinador propio su sueldo, logró igualar al caníbal contra todo pronóstico hace dos años, acudió al Tour del año pasado buscando superar esa marca, pero se fue su duelo a las primeras de cambios y tuvo que abandonar. Pero volvió y, de nuevo, el contra de lo que cabría esperar y de lo que decía casi la lógica, encontró su oportunidad y logró superar a Merckx y convertirse en el ciclista con más triunfos de etapa en la historia de la carrera ciclista más importante del mundo.
Sólo por eso, y mientras Pogacar vaya creciendo y, quién sabe, poniendo en riesgo ese y tanto riesgos, Cavendish ocupa un lugar de descanso en el Olimpo del ciclismo. Lo de hoy en Singapur no ha sido propiamente una carrera, los critériums son lo que son, pero bien está si ha acercado el Tour a un público distinto y, sobre todo, si ha servido para que Cavendish tenga un final a la altura de su leyenda, alzando los brazos una última vez,
Comentarios