Tras una temporada histórica, tal vez irrepetible, el mayor rival del Tadej Pogacar en 2025 es el Tadej Pogacar de 2024. Porque fue tan inconmensurable lo que logró el año pasado, y más aún la forma en la que lo hizo, que el listón está situado en un nivel de otro planeta. De momento, el ciclista esloveno ha logrado hoy su primera victoria del año, un triunfo fácil en la tercera etapa del UAE Tour con final Jebel Jais por delante de Oscar Onley (Picnic-PostNL) y Felix Gall (Decathlon-Ag2r), con el español Iván Romeo (Movistar), séptimo.
Pogacar, que en 2024 ganó donde, como y cuando quiso, estrena la temporada ganando en la carrera emiratí, que es la carrera de casa para su equipo, lo que siempre tiene un valor añadido para el UAE. Sin alardes, sin ataques desde lejos, incluso dándose el lujo de subir en la parte media del pelotón durante parte de la ascensión final, Pogacar ha ganado casi por rutina, por seguir con la costumbre, como con el piloto automático puesto. Sabía bien que le bastaba con aparecer en los metros finales. Ataque potente que nadie podo seguir, miradita atrás para comprobar que el triunfo era suyo y tiempo de sobra para celebrar. Gastó lo justo Pogacar, sólo lo mínimo necesario para estrenar su casillero de victorias. Además, Tarling ya venía quedado, por lo que el liderato era una realidad.
La fiesta del UAE no ha tenido continuación en la Vuelta a Andalucía, y eso que el equipo emiratí ha dominado con claridad la primera etapa de la ronda andaluza. Parecían tenerlo todo a su favor, ya que dos ciclistas del UAE, Tim Wellens y Pavel Sivakov, se disputaron el triunfo de etapa con Maxim Van Gils (Red Bull-Bora). Es poco habitual que en una situación de carrera así termine venciendo el ciclista que está en minoría, pero Van Gils lo ha logrado por pura potencia en la recta de meta, lo que le permite ser el primer líder de la carrera. Cuarto fue otro ciclista del UAE, Marc Soler.
Por último, en la Volta ao Algarve, que también ha empezado hoy, Filippo Ganna ha sorprendido a todos, incluidos los ciclistas que no tomaron bien un desvío mal señalizado en la parte final de la etapa. El ciclista italiano del Ineos ganó gracias a una brutal aceleración en solitario en la recta de meta. Ha sido tal vez el final más rocambolesco que recordemos: gran parte del pelotón tomando una ruta equivocada, y hasta haciendo un sprint alternativo, y por la ruta correcta, Ganna venciendo en solitario por delante de los ciclistas que, como él, sí tomaron la dirección correcta. De locos.
Comentarios