Pogacar arrasa y Evenepoel salva el podio ante Seixas



Si hubiera que poner banda sonora a la etapa de hoy es el Tour, posiblemente elegiría Como si fueras a morir mañana, de Leiva. “Hazlo como si ya no te jugaras nada, como si no supieras que se acaba”, dice el estribillo de la canción. Y me gusta pensar que es lo que se decían a sí mismos los ciclistas que han formado la escapada del día y también un siempre ambicioso y valiente Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike). Sabían todos que Tadej Pogacar (UAE) iba a querer ganar la etapa, y que eso significaba básicamente que la iba a ganar, pero los fugados hicieron como si no supieran que su aventura se iba a acabar, como si ya no se jugaran nada, y Vingegaard tiró con fuerza del grupo del líder, como si no fuera plenamente consciente de que con ese movimiento le ponía en bandeja (aún más si cabe) la victoria a Pogacar, al que llevó a rueda hasta que el esloveno atacó. El triunfo de Pogacar siempre está cantado, pero es de agradecer que haya otros corredores que actúen como si no lo supieran. 

Tras la avasalladora victoria de hoy, sin necesidad de atacar desde lejos, Pogacar aventaja ya en 4:30 a Vingegaard en la general. Sigue el paseo del mejor ciclista del mundo. Hoy, sin grandes alardes, sin necesidad de dar más de lo necesario, sin exhibiciones descomunales, dejando a sus rivales desgastarse, con él silbando, de paseo, a rueda, Pogacar ha vuelto a ganar. Sigue en otro nivel. 

Pogacar, al que nadie puede ni siquiera intentar seguir cuando lanza su demarraje, confirma que es intocable, pero la lucha por los otros dos puestos del podio está cada vez más abierta. Vingegaard aventaja en apenas 34 segundos a Remco Evenepoel (Soudal-Quick Step), que de nuevo ha sabido sufrir y ha ido de menos a más; 49 segundos a Paul Seixas (Decathlon CMA CGM), que hoy ha confirmado que a sus 19 años no le teme a nada y que hasta se ha dado el lujo de saca unos segundos en meta a Vingegaard; 52 segundos a Juan Ayuso (Lidl-Trek), que hoy ha flojeado; 1:14 a Florian Lipowitz (Red Bull-Bora), quien a diferencia de su coequipier Evenepoel ha ido de más a menos, y 1:20 a Isaac del Toro (UAE), que ha terminado segundo en la etapa tras dar alguna muestra de debilidad en la última ascensión. 

Naturalmente, Pogacar ha ganado la etapa, así que no ha habido factor sorpresa precisamente, pero igualmente hemos visto una etapa muy entretenida que nos confirma que no hay batalla alguna por el maillot amarillo, Pogacar corre solo, en otra liga, y también que sí hay cada vez más batalla y más igualada por los otros dos puestos del podio 

Hoy el sprint intermedio fue casi de salida, y en él se impuso Jasper Philipsen (Alpecin Premier Tech) por delante de Mads Pedersen (Lidl-Trek), que sigue afianzándose al frente de la clasificación de la regularidad. Justo después del sprint intermedio llegaron los intentos de escapada hasta que se formó una fuga numerosa con Bruno Armirail, Victor Campenaerts, Matteo Jorgenson (Visma | Lease a Bike), Mattia Cattaneo, Jan Tratnik (Red Bull-Bora-Hansgrohe), Quinn Simmons (Lidl-Trek), Alex Baudin, Richard Carapaz, Ben Healy, Georg Steinhauser (EF Education-EasyPost), Aurélien Paret-Peintre (Decathlon CMA CGM), Antonio Tiberi (Bahrain Victorious), Thymen Arensman, Egan Bernal, Tobias Foss (Netcompany Ineos), Valentin Paret-Peintre (Soudal Quick-Step), Tobias Johannessen, Anders Johannessen (Uno-X Mobility), Pablo Castrillo, Einer Rubio, Raúl García Pierna (Movistar Team), Tom Pidcock (Pinarello-Q36.5), Ewen Costiou (Groupama-FDJ United), Marco Frigo (NSN), Marc Hirschi (Tudor) y Sebastian Berwick (Caja Rural-Seguros RGA). 

En la subida al Grand Ballon se fueron hacia adelante Healy y Castrillo, aunque poco después fueron cazados. En el descenso del puerto, abarrotado de público, se lanzaron Carapaz y Paret-Peintre. Luego se unieron a ellos Healy y los hermanos Johannessen. Es decir, dos ciclistas del EF, dos del Uno-X y otro del Soudal-Quick Step. En su persecución quedaron Castrillo y Rubio, del Movistar, y Arensman, del Netcompany-Ineos. Tras el trabajo de Castrillo, Rubio dio caza al primer grupo, mientras que Arensman se vio perjudicado por un problema mecánico. 

La presencia de Pidcock y de varios compañeros de Vingegaard en el tercer grupo obligó al UAE a trabajar por detrás. En el descenso del Col du Page, bajo la lluvia, hubo un corte que pilló desprevenidos a la mayoría de los hombres en la general salvo a Pogacar, por supuesto, Evenepoel y Del Toro, pero los otros favoritos terminaron cerrando el corte. En el descenso del Balón de Alsacia, que los ciclistas ya subieron ayer, el grupo de Pidcock fue alcanzado por el pelotón, que a su vez redujo a apenas dos minutos la ventaja del sexteto delantero. Coronó en cabeza del puerto Paret-Peintre, que se convertía en líder virtual de la montaña, aunque, por supuesto, Pogacar le desbancó de esa clasificación en la última subida del día. Eso sí, como no puede llevar todos los maillots especiales que posee (amarillo, blanco a puntos rojos y maillot arcoíris de campeón del mundo), mañana al menos Paret-Peintre sí lucirá el maillot de líder de la montaña. 



El grupo de cabeza comenzó la ascensión  Col du Haag con menos de un minuto y medio de ventaja. Y ahí se vio un cambio en el decorado del grupo principal respecto a lo visto en etapas anteriores, en las que el UAE marcaba el ritmo desde el inicio de la ascensión final y mucho antes. El Decathlon CMA CGM del atrevido Seixas endureció el ritmo del grupo del líder nada más empezar la última subida del día. Por delante, a 15 de meta se quedó solo en cabeza el siempre combativo Carapaz, mientras que Sepp Kuss, lugarteniente de Vingegaard, marcaba el ritmo en el grupo de los favoritos.

A cinco kilómetros de la cima atacó Florian Lipowitz (Red Bull-Bora) y saltó tras él Seixas. Les cerró el hueco Kuss, que hizo el último servicio para su jefe de filas, Vingegaard, quien justo después se puso al frente, con Pogacar dejando hacer. Sólo quedaban en ese grupo el esloveno, el danés, Seixas, Lipowitz, Ayuso, Del Toro y Evenepoel, que sufrió mucho para seguir su ritmo y terminó siendo descolgado, pero que no dio su brazo a torcer. 

El ritmo de Vingegaard le vino perfecto a Pogacar, que fue a rueda toda la subida. El danés parecía pensar sobre todo en distanciar a Evenepoel en la lucha por la segunda plaza, con vistas a la contrarreloj individual del próximo martes. La valentía siempre es bienvenida. Como estaba cantado, Pogacar lanzó un poderoso ataque a algo menos de ocho kilómetros de meta y se lanzó hacia la victoria en solitario. Fue abriendo poco a poco la ventaja con Vingegaard, que se quedó solo en su persecución, y tras el danés saltó Seixas, confirmando que es un hombre (casi niño) Tour. Es impresionante lo que Seixas está haciendo en su debut en el Tour con 19 años. Vingegaard y Seixas coronaron a 25 segundos de Pogacar y en el descenso Del Toro se unió a Vingegaard y Seixas. 

En meta, Del Toro, que también debuta este año en el Tour a sus 22 años, fue segundo por delante de Seixas, nuevo líder de la clasificación de los jóvenes, mientras que Vingegaard, tras su enorme esfuerzo, se dejó unos segundos con ellos. 



Mañana, más madera. Etapa de montaña muy exigente, en especial, con el encadenado final: Col de la Croisette (de primera categoría, con 4,6 kilómetros al 11,2%), Côte du Mont (de tercera categoría, con 2,1 kilómetros al 8,3%) y meta en Plateau de Solaison (de categoría especial, con 11,3 kilómetros al 9%).


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