El campeón del mundo contrarreloj, Remco Evenepoel, y el campeón del mundo en ruta, Brandon McNulty, han sido hoy protagonistas de dos de las carreras con las que, definitivamente, la temporada de ciclismo en carretera echa el cierre. El corredor belga del Red Bull-Bora ha volado en la Crono de las Naciones, mientras que el ciclista estadounidense del UAE ha logrado en la Veneto Classic su primera victoria enfundado en el maillot arcoíris, que lleva buscando incansablemente desde hace varias carreras en su gira italiana.
No va más. La temporada echa el telón. Evenepoel ha sumado su decimocuarta victoria de la temporada con enorme autoridad. No suele tener rival el belga en las contrarrelojes, pero lo de hoy ha sido un recital incluso para él. Ha marcado un tiempo estratosférico que le ha permitido distanciar en 2:11 a Jay Vine (UAE) y en 2:27 a Stefan Küng (Tudor).
Antes de su triunfo de hoy, Evenepoel había ganado este año el Trofeo Serra de Tramuntana, el Trofeo Andratx Pollença, la Volta a la Comunitat Valenciana más dos etapas, una etapa del UAE Tour, la Amstel Gold Race, dos etapas en el Tour de Francia (en el que terminó segundo), la Clásica de San Sebastián, el GP de Quebec, la contrarreloj del Mundial de contrarreloj y la prueba en ruta de los Europeos. La victoria en la Crono de las Naciones pone la guinda a una temporada sobresaliente.
En la Crono de las Naciones femenina el triunfo ha sido para la francesa Maëva Squiban (UAE), con 24 segundos de ventaja sobre Nadia Gontova (Liv AlUla Jayco) y 38 segundos sobre Juliette Berthet (FDJ United Suez).
La Veneto Classic, carrera organizada por el exciclista profesional Filippo Pozzato, ha sido el majestuoso escenario en el que Brandon McNulty ha demostrado que la supuesta maldición del maillot arcoíris de la que se hablaba hace unos años no va con él, igual que no ha ido nunca con su compañero de equipo, Tadej Pogacar. El ciclista estadounidense del UAE ha sido el más fuerte n la bella clásica italiana que cierra el calendario europeo.
McNulty se quedó en cabeza con Anthon Charmig (Uno-X) y ambos colaboraron hasta a falta de 10,7 kilómetros para el final, el campeón del mundo se lanzó con poderío hacia adelante. Es su segunda victoria del año, tras el Mundial, pero no necesita más para ser por derecho propio uno de los ciclistas del año. Tanto tiempo acostumbrado a ser gregario, ahora tiene sus monumentos de lucimiento y los aprovecha como pocos.
Otras dos carreras han completado el menú del último día de competición de la temporada de ciclismo en carretera. Jarno Widar (Lotto-Intermarché) ha ganado etapa final y general del Tour de Guangxi, mientras que en el Eneco Tour la última etapa se la ha adjudicado Tim Merlier (Soudal-Quick Step) y la general ha sido para Victor Campenaerts (Visma-Lease a Bike), que llevaba dos años sin ganar desde la etapa del Tour de Francia que logró el 2024.




Comentarios