Lo que no pudo ser ayer en el Mont Ventoux, uno de los más exigentes colosos de Francia, ha sido hoy en un repecho no puntuable camino de Niza. Así de imprevisible y emocionante es el ciclismo. Demi Vollering (FDJ United-Suez) ha asaltado hoy el liderato de la Grande Boucle tras un ataque demoledor a apenas seis kilómetros de la meta de la penúltima etapa de la carrera, que concluirá mañana, también en Niza, tras cuatro pasos por el Col d’Eze. La ciclista neerlandesa llega a la etapa final enfundada en el maillot amarillo de líder, con apenas ocho segundos de ventaja sobre Kasia Niewiadoma (Canyon-Sram), mientras que Marlen Reusser (Movistar) queda a 1:12 y Elisa Longo Borghini (UAE), a 3:05.
Posiblemente si los organizadores de la carrera hubieran podido elegir el desarrollo de la prueba habrían pensado en algo muy parecido a lo que está sucediendo. Espectáculo, alternativas y emoción día tras día. Cambios de liderato casi a diario. Una general muy igualada hasta el último día de competición. Imposible soñar con un escenario mejor. Está siendo una carrera impecable gracias a un recorrido perfecto, a la entrega de las ciclistas y a la apabullante respuesta del público. Un Tour de ensueño.
Con mucha intriga y con todo aún por decidir en la etapa final de mañana, Vollering ha demostrado hoy por qué era desde la salida del Tour la máxima favorita a la victoria final. De momento, suma dos triunfos parciales y mañana defenderá el maillot amarillo camino de Niza en una etapa muy exigente.
Hoy la escapada del día ha sido tan poco numerosa como competitiva, ya que se han entendido muy bien Maëva Squiban (UAE) y de Loes Adegeest (Lidl-Trek). Han llegado a tener una ventaja próxima a los seis minutos, pero el pelotón se las echó encima en la parte final, la más exigente del recorrido En el descenso de la penúltima cota se cayó Squiban en una curva, por lo que Adegeest se quedó sola en cabeza.
En la última cota, cuando Adegeest tenía apenas una renta de 30 segundos, el FDJ United-Suez endureció la carrera en el gran grupo, lo que anticipaba un ataque de Demi Vollering que no llegó en esa cota sino en el repecho no puntuable que se subió a seis kilómetros de meta. Aceleró Vollering y sólo la pudieron seguir Elisa Longo Borghini (UAE), que va de menos a más en este Tour, y la líder, Kasia Niewiadoma (Canyon-Sram), aferrándose con todas sus fuerzas al maillot amarillo de líder. No cejó en su empeño Vollering, que marcó un ritmo muy duro con el que logró abrir hueco justo antes de culminar esa cima no catalogada, pero muy explosiva.
Niewiadoma ha declarado en meta que Célia Gery, coequipier de Vollering, la ha cerrado contra las callas en el comienzo de la ascensión a esa cota. La corredora polaca, muy enfadada, ha declarado que ha perdido todo el respeto por las ciclistas del FDJ United-Suez. Incluso fue a buscar a Gery en meta y le preguntó por qué hizo esa maniobra, mientras la francesa estaba dando una entrevista. Las imágenes de la retransmisión no son concluyentes y no es posible decir quién tiene razón en esta polémica, al menos, no con las imágenes disponibles.
En meta, la ciclista neerlandesa del FDJ-United Suez saco en meta 17 segundos a Longo Borghini y a Niewiadoma, lo que, sumado a la bonificación, le permite ponerse líder con apenas ocho segundos de ventaja sobre la corredora polaca. El resto de favoritas llegaron juntas a 38 segundos.
La etapa de hoy, de nuevo espectacular, confirma la sensación de que estamos viendo una edición especial del Tour de Francia femenino, que marca un antes y un después y que reafirma el paso delante del Tour en particular y del ciclismo femenino en general. Todo es opinable, pero podemos decir quedes algo más que una simple impresión. Etapa tras etapa es patente el éxito de público que abarrota las carreteras por las que pasa la prueba.
Este Tour también está siendo un éxito indiscutible en cuanto a las audiencias. La etapa de ayer tuvo una media de audiencia en la televisión francesa de 3,1 millones de espectadores, lo que supone una cuota de pantalla del 41,5%, y llegó a alcanzar un pico de 5,1 millones, el 52,8% de la audiencia que veía la televisión a esa hora. Hay ya rumores de que la carrera podría extender sus días de competición el año que viene. Todo, en fin, confirma ese éxito arrollador del Tour femenino en la quinta edición de su nueva era.
Este gran éxito, que es de celebrar, invita también a una reflexión serena. Hoy el diario francés Le Monde publica un muy interesante artículo sobre cómo la vuelta del Tour de Francia femenino en 2022, después del fin de su anterior era en 1989, ha impulsado el ciclismo femenino. También destaca que el fuerte crecimiento supone varios retos y una gran presión para los equipos, porque los conjuntos WorldTour femeninos no tienen tanta plantilla como los masculinos, lo que a veces les pone en aprietos por la obligación de ir a las mayores pruebas. Cita como ejemplo la Clásica de Almería, que sólo contó este año con 47 corredoras.
El artículo también menciona que el número de equipos de la tercera división, donde suelen correr las ciclistas más jóvenes, ha pasado de 51 en 2021 a 38 en 2026. Esa brecha entre la categoría junior y la profesional es algo a tener en cuenta, porque es fundamental tener una buena base para que el crecimiento del ciclismo femenino sea sólido. También faltan pruebas sub23, como demuestra la suspensión del Tour del Porvenir de este año por falta de selecciones suficientes. Así que debe ser compatible celebrar el arrollador éxito del Tour femenino con trabajar para asegurarse de cuidar la cantera.
De momento, mañana el Tour terminará en Niza tras una etapa que promete, de nuevo, espectáculo, con cuatro subidas al popular Col d’Eze, un clásico del final de la París-Niza. En ese escenario bellísimo se decidirá el maillot amarillo final. También los puestos del podio y todas las demás clasificaciones secundarias, como la del maillot blanco de la mejor joven, que sigue liderando Antonia Niedermaier (Canyon-Sram) con 1:11 sobre Paula Blasi (UAE), que se mantiene séptima en la general.
El Tour es el Tour y, por supuesto, acapara la atención del planeta ciclista, pero estos días se disputan otras carreras que no queremos dejar de resumir brevemente en el blog, como la siempre interesante Vuelta a Burgos. Hoy ha concluido la carrera con la tradicional ascensión a las Lagunas de Neila, en las que Giulio Pellizzari (Red Bull-Bora) ha sumado el triunfo de etapa y Felix Gall (Decathlon CMA CGM) ha aguantado al frente de la general, al resistir los ataques de Giulio Ciccone (Lidl-Trek) y Oscar Onley (Netcompany Ineos).
En la Vuelta a Polonia, Louis Barré (Visma-Lease a Bike) ha logrado su primera victoria como profesional al llevar a buen puerto una valiente fuga en solitario, mientras que Christian Scaroni (XDS Astana), es el nuevo líder a falta de la contrarreloj final de mañana.
Por último, la tercera etapa de la Volta a Portugal, que ha estado marcada por una caída cerca de meta, se la adjudicado el ciclista venezolano Leangel Linarez (Tavfer).





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