Vollering mantiene el trono de la Vuelta

 

Demi Vollering ha conquistado a lo grande su segunda Vuelta a España consecutiva. La ciclista neerlandesa del FDJ-Suez ha ganado la etapa final con meta en el puerto de Cotobello, en Asturias. Esta vez, a diferencia de la etapa de Lagos de Covadonga, sin necesidad de dar ninguna exhibición. Le bastó con atacar a un kilómetro de la meta para llevarse la etapa vestida con el maillot rojo de líder y así certificar que es la reina indiscutible de la carrera y, en general, de las vueltas por etapas. Es su segunda Vuelta seguida, pero la primera con equipo FDJ-Suez tras su tormentosa salida del SD Worx, así que seguro que tiene un sabor especial para ella este triunfo. 

Gracias a su victoria de hoy, Vollering se lleva la general final con una ventaja de 1:101 sobre Marlen Reusser (Movistar) y de 1:16 sobre Anna Van der Breggen (SD Worx). Por supuesto, Vollering, intocable en toda la carrera, vencedora de la general, de dos etapas y de la clasificación de la montaña, más que justa vencedora de la Vuelta, era la ciclista más feliz en el podio final de la carrera, pero las corredoras que ocupaban las dos otras dos plazas no lo estaba  mucho menos. El resultado de Reusser es extraordinario, sobre todo, porque nadie esperaba que la ciclista suiza rindiera a este nivel en la montaña



Anna Van der Breggen, anterior compañera, directora deportiva y enemiga íntima de Vollering en el SD Worx. Para ella este tercer puesto también es un resultado que celebrar, porque llega en su temporada de regreso después de tres años desde su retirada. No ha podido poner en cuestión el dominio arrollador de Vollering en las jornadas de alta montaña, pero se llevó su victoria de etapa y culmina la carrera en el podio. Un balance más que positivo para la veterana corredora neerlandesa. Su regreso a la élite es una noticia sensacional para el ciclismo en su conjunto.

En cuanto a la etapa de hoy, Mavi García (Liv-AlUla Jayco) ha sido hoy protagonista, al atacar con Évita Muzic (FDJ-Suez) en la bajada del Alto de la Colladiella, aunque fueron cazadas en el puerto final. La mejor española en la clasificación final ha sido Usoa Ostolaza (Laboral Kutxa-Fundación Euskadi), undécima. 


Hoy en el Giro de Italia, todavía digiriendo la mala noticia de la retirada de Mikel Landa por culpa de una caída en una curva en la parte final de la etapa inaugural de la carrera ayer, se ha disputado la contrarreloj con salida y llegada en Tirana. Dos han sido los nombres propios del día: Joshua Tarling (Ineos), que ha ganado la etapa, y Primoz Roglic (Red Bull-Bora), que ha sido segundo en la etapa a apenas un segundo, que ya es líder de la carrera y que ha logrado sacar tiempo a todos sus rivales por la general. 

A sus 21 años, Tarling se ha convertido en el ganador más joven de una contrarreloj en la historia del Giro. El ciclista británico, excelso contrarrelojista, ha sido el más rápido, aunque por la mínima, apenas un segundo, frente a un Roglic a quien se ve tan relajado y cómodo como en la Vuelta. Es muy llamativo el contraste entre lo tenso que se muestra siempre en el Tour y lo a gusto que está en la Vuelta y en el Giro. El esloveno se encuentra feliz, sonriente. Y no es que con eso tenga ganada la carrera, claro, pero siempre ayuda. 

De momento, hoy Roglic ha metido tiempo a todos los candidatos a la general. Ha sacado 16 segundos a Juan Ayuso (UAE), 21 segundos a Thymen Arensman (Ineos), 25 segundos a Antonio Tiberi (Bahrein), 27 segundos a Michael Storer (Tudor), 28 segundos a Derek Gee (Israel), 33 segundos a Simon Yates (Visma-Lease a Bike), 36 segundos a Adam Yates (UAE), 37 segundos a Richard Carapaz (EF), 42 segundos a Tom Pidcock (Ineos) y Giulio Ciccone (Lidl-Trek), 48 segundos a Egan Bernal (Ineos) y 55 segundos a Einer Rubio (Movistar).

Son diferencias importantes. Ninguna decisiva, claro, pero más que suficientes para que Roglic esté feliz. La distancia con Ayuso no está mal, dado lo relativamente corto del recorrido. Es, según ha reconocido el propio Josean Fernández Matxin, director deportivo del UAE, más de lo que esperaba el equipo. No es alarmante, ni mucho menos. Como era de esperar, los ciclistas más escaladores son los que más han perdido. Muy buena ha sido la crono de Tiberi, al que se ve muy enganchado. 

Si ajustada ha sido la lucha por la etapa, con ese segundo de distancia entre el primero y el segundo, no queda menos apretada la general. Roglic vestirá mañana la maglia rosa, pero tiene sólo un segundo de ventaja en la general con Mads Pedersen (Lidl-Trek), ganador de ayer y primer líder de la carrera. El danés podría recuperar el liderato mañana, siempre que resista la exigente subida de un alto de segunda categoría cerca de meta. 

Porque mañana, en efecto, el recorrido de la tercera etapa, la última por tierras albanesas, incluye una ascensión dura a Qafa e Llogarasaë, de segunda categoría, con 10,5 kilómetros de subida y un desnivel medio del 7,4% y rampas de hasta el 12%. Su cima está a 40 kilómetros del final. Es de esperar que los equipos de los ciclistas rápidos que pasan mejor las montañas aprieten para imponer un ritmo fuerte que descuelgue a los velocistas puros. 

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