Pogacar restaura el orden


Paseo triunfal de Tadej Pogacar en los Alpes. El ciclista esloveno del UAE entró en meta sin levantar los brazos para celebrar su victoria en solitario, lo hizo justo después, lo cual se entiende porque para él ganar es ya casi una rutina. Un minuto le ha metido a Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike) en apenas siete kilómetros. Cerca de dos minutos a Remco Evenepoel (Soudal-Quick Step), que pierde el liderato. Fue algo bastante anómalo lo que sucedió el miércoles en la contrarreloj, cuando Pogacar se dejó demasiado tiempo con sus rivales, pero hoy el mejor ciclista del mundo ha restaurado el orden. Ya está todo en su sitio: triunfo arrollador y liderato para el esloveno. 

Cada año en el Critérium du Dauphiné debemos recordar que la carrera es la antesala del Tour, cierto, pero que no convienen sacar conclusiones precipitadas. Y así es. Sucede, sin embargo, que Pogacar transmite a menudo un dominio tan aplastante, tan insultante, que resulta difícil no señalarlo como el favorito indiscutible para volver a ganar la Grande Boucle. Su gran rival estos últimos años, Vingegaard, intentó fugazmente salir a por él cuando lanzó su poderoso ataque, precedido de un tremendo trabajo del equipo UAE. Apenas aguantó el corredor danés unos pocos segundos a la rueda del campeón del mundo, una vez más, muy superior. 

Llegó entonces uno de esos momentos que Pogacar ha convertido en habituales, cuando lo vimos superar a los supervivientes de la escapada que quedaban por delante como si fuera un videojuego, como si él fuera a doble velocidad y los otros a cámara lenta. La fuga la compusieron Mathieu Van Der Poel (Alpecin-Deceuninck). Andreas Leknessund (Uno-X), Romain Bardet (Picnic-PostNL), Anthony Turgis (TotalEnergies), Bruno Armirail (Decathlon-Ag2r), Alex Baudin (EF),Michael Leonard (Ineos) y Pierre Thierry (Arkea). 

En un suspiro, Pogacar fue cabeza de carrera y tardó muy, muy poco en recortar el tiempo perdido en la crono del miércoles y situarse así al frente de la general de la carrera. Transmitió tanta fuerza y tal dominio de la prueba Pogacar que dio la sensación de que no iba, ni mucho menos, a su máximo nivel. Parecía como si aún le quedará energía extra por si le hiciera falta. No dio la impresión de forzar, en absoluto. Va sobrado, muy sobrado. Tanto que daba la impresión de que la de hoy hubiera sido la última etapa y él hubiera necesitado sacar medio minuto más en meta lo habría logrado sin excesivos problemas

Ahora Pogacar, que ya ganó la primera etapa, lidera la carrera con 43 segundos sobre Vingegaard y 54 segundos sobre Florian Lopowitz (Red Bull-Bora), quien, por cierto, está rindiendo a un nivel muy alto y que fue uno de los pocos ciclistas que lo intentó de lejos. Otro fue Enric Mas (Movistar), que se movió en el descenso del penúltimo puerto, un movimiento tan inusual en él como fugaz, porque terminó siendo neutralizado. 

Evenepoel, que hasta hoy era líder, pasa a ser cuarto en la general a 1:22. Hoy ha sido un día duro para el belga, que sabe que para aspirar a ganar el Tour, o al menos entrar en la batalla, debe poder resistir en la alta montaña ante Pogacar y Vingegaard, quienes están en otro escalón (uno más arriba el danés, dos o tres más el esloveno). Completa el nuevo top 5 de la general Matteo Jorgenson, compañero de Vingegaard en el Visma-Lease a Bike, a 1:41 del todopoderoso líder Pogacar. 



Mañana, nueva jornada de montaña, con final el Valmeinier 1800, de categoría especial, ¿nuevo recital de Pogacar? 

En la segunda etapa de la Vuelta a Suiza femenina hoy ha ganado el solitario  Amber Kraak (FDJ-Suez), tras una larga escapada y tras rodar más de 20 kilómetros en solitario en cabeza. Marlen Reusser (Movistar) conserva el liderado de la carrera por delante de Demi Vollering (FDJ-Suez). 

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