Paret-Peintre conquista el Mont Ventoux tras el intento de Mas


El Mont Ventoux nunca falla. Cada cita del Tour con el gigante de la Provenza, el monte ventoso, es garantía de gran ciclismo. Hoy ha habido emoción hasta el final, un día en el que Valentin Paret-Peintre (Soudal-Quick Step) ha logrado la primera victoria para el ciclismo francés en esta edición de la ronda gala, Ben Healy (EF) ha avanzado un puesto en la general y ha tenido opciones de repetir una victoria de etapa hasta el final, Enric Mas (Movistar) ha entrado en la fuga del día y lo probó muy valiente en solitario desde las faldas del Mont Ventoux y Tadej Pogacar (UAE) ha terminado picando dos segundos a Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike), después de cuatro ataques del danés que el líder de la carrera respondió sin inmutarse.

Enric Mas, posiblemente uno de los ciclistas más injustamente tratados, lo ha bordado hoy. No hay nada que se le pueda reprochar al ciclista español del Movistar. No sólo entró en la muy disputada fuga del día, formada por una treintena de ciclistas, sino que ha corrido con mucha valentía, a la ofensiva. Lo probó en solitario, atacó desde abajo del mítico Mont Ventoux y fue cabeza de carrera en solitario hasta que fue cazado a menos de cuatro kilómetros por Healy y Paret-Peintre.

Empezó entonces un tira y afloja constante entre el irlandés y el francés. Poco después de cazar a Mas, atacó  Healy, pero pudo responder el arreón Paret-Peintre. Al poco quien atacó fue el francés, pero fue cazado por Healy, quien contraatacó de seguido. Al final, ambos se vigilaron, lo que hizo que llegaron a su altura Santiago Buitrago (Bahrein) y, fugazmente, el propio Mas, ya con más ganas que piernas. Ya en el kilómetro final entró en cabeza Ilan van Wilder, quien echó una mano a su compañero de equipo, Paret-Peintre, quien terminó imponiéndose en meta. 

Es la tercera victoria como profesional para el corredor francés de 24 años, que además ha logrado la primera victoria gala en la carrera de casa. Este triunfo no hace más que confirmar el talento descomunal del menor de los hermanos Paret-Peintre, que ya ganó una etapa en el Giro del año pasado

Es el quinto francés que gana en la cima del Mont Ventoux en el Tour, después de Raymond Poulidor (1965), Bernard Thévenet (1972), Jean-François Bernard (1987) y Richard Virenque (2002), quien hoy estaba en meta y con quien ha celebrado el triunfo Paret-Peintre. 

En lo que respecta a la lucha por la general, si es que se puede llamar así, dado el abrumador dominio de Pogacar, hoy la noticia es que el esloveno no ha descolgado a Vingegaard, pese a intentarlo a falta de algo más de un kilómetro de la cima del Mont Ventoux. Además, posiblemente hoy se ha visto la mejor versión de Vingegaard en lo que llevamos de Tour. Y eso es una buena noticia. 

Vingegaard atacó hasta cuatro veces al esloveno. Ninguna lo soltó ni dio el menor atisbo de debilidad Pogacar. No hay motivo alguno para pensar que el esloveno tenga ninguna clase de fragilidad, su liderato sigue siendo sólido como las rocas del Mont Ventoux, pero la conclusión que se puede sacar de hoy es que Vingegaard no se rinde. Pogacar saca 4:15 a Vingegaard en la general. Todo más que controlado, aunque haya a quien le extraña que hoy el esloveno no haya ganado la etapa y poco menos que ve un mal síntoma en ello. Hasta ahí ha llegado el nivel de exigencia con el caníbal del siglo XXI. 

En la disputa de la general que sí parece abierta, la de la tercera plaza del podio, Florian Lipowitz (Red Bull-Bora) ha dado un pasito adelante más, ya que ha sacado en meta más de medio minuto a Oscar Onley (Picnic-Post NL), su rival más directo. Ahora el ciclista alemán, que es tercero a más de nuevo minutos de Pogacar, saca dos minutos a Onley y ya 2:39 a su compañero de equipo Primoz Roglic y 4:17 a Kevin Vauquelin. En el top 10 sigue Carlos Rodríguez (Ineos), que llegó a atacar en un momento de la subida final, y que ha sido adelantado por Healy. 

El día empezó con la mala noticia de la retirada de Mathieu Van der Poel (Alpecin-Deceuninck). Gran animador de la carrera, ganador de una etapa y líder cuatro días, no pudo tomar la salida por culpa de una neumonía. 

Mañana, etapa más bien llana con final en Valence y que puede prestarse a un final al sprint, si los equipos de los velocistas trabajaban para controlar la carrera, o para una FIFA amplia de cazadores de etapa. 

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