Segunda etapa de la Itzulia y segunda exhibición de Paul Seixas. Confirmado, el ciclismo tiene nuevo príncipe heredero. No es casualidad, de hecho, que en la única carrera en la que Seixas ha coincidido con Tadej Pogacar, la Strade Bianche, el corredor francés fue segundo, dejando claro que era su delfín, el candidato a suceder al todopoderoso ciclista esloveno en el trono del ciclismo mundial. Seixas tiene 19 años y su edad invita a la prudencia, es verdad, pero su ambición y su extraordinario poderío hacen imposible no disparar la expectación ante semejante ciclista. Porque asistimos a la eclosión estelar de un corredor que lo promete todo y con unas condiciones excepcionales.
Ayer, Seixas destrozó a todos sus adversarios en la contrarreloj inaugural de la Vuelta al País Vasco. Hoy, preguntando en la salida, el francés fue escueto, pero dejó claro que no se conformaba con el triunfo de etapa de ayer, que tenía señalada en el libro de ruta la jornada de hoy y que a veces la mejor defensa es un buen ataque. Dicho y hecho. Su equipo, el Decathlon, mantuvo bajo control la escapada de Bruno Armirail (Visma-Lease a Bike), Joan Bou (Caja Rural-Seguros RGA), Adrián Fajardo (Burgos-Burpellet BH) Raúl García-Pierna (Movistar), Ethan Hayter (Soudal-Quick Step), Iker Mintegi (Euskaltel-Euskadi) y Frank Van Den Broek (Picnic-Post NL).
Los fugados llegaron a la decisiva ascensión de San Miguel de Aralar con un minuto y medio de ventaja sobre el pelotón, pero se difuminó con rapidez en las duras rampas del puerto. A seis kilómetros y medio de la cima del puerto de primera categoría atacó Seixas y nadie pudo seguirlo. Llegó con inusitada facilidad a la cabeza de carrera y se lanzó hacia adelante con un poderío descomunal. A lo Pogacar. A lo gran campeón. Sin dar la más mínima opción a sus rivales, con una ambición desmesurada y una superioridad enorme, impropias de su edad.
Los otros favoritos, que fueron incapaces de seguir el ritmo de Seixas, tardaron en reaccionar y en ningún momento dieron la impresión de ser capaces de dar caza a Seixas. Al revés, la ventaja del gran amo y señor de la carrera no hacía más que crecer. Los más sólidos parecían Isaac Del Toro (UAE) y Florian Lipowitz (Red Bull-Bora), mientras que Mattias Skjelmose se confirmaba como el ciclista más fuerte del Lild-Trek por delante de Juan Ayuso, al que se ve lejos de su mejor momento.
Seixas marcó un ritmo impresionante, mientras que por detrás los perseguidores se iban midiendo entre ellos, sin terminar de darlo todo, quizá todavía en shock ante la fortaleza pasmosa del joven corredor francés. A falta de algo más de un kilómetro y medio de la cima de San Miguel de Aralar, Del Toro aceleró, con Lipowitz y Cian Uijtdebroecks (Movistar) a su rueda. Después quien se movió fue Lipowitz, ya con la ventaja de Seixas próxima al minuto. Los perseguidores se agruparon por detrás mientras el príncipe heredero volaba en el descenso, donde se quedó cortado Del Toro y sufrió también Roglic, aunque después se reagruparon.
Lejos de dar la menor señal de flaqueza, Seixas amplió su ventaja hasta cerca del minuto y media que sacó en meta. Su segundo recital en dos días le permite aventajar en 1:59 a Roglic, en 2:08 a Lipowitz, en 2:14 a Skjelmose, en 2:27 a Ben Tullet (Visma-Lease a Bike), en 2:31 a Alex Baudin (EF) en 2:36 a Ion Izagirre (Cofidis), en 2:44 a Del Toro, en 2:48 a Harold Tejada (XDS-Astana) y en 3:01 a Uijtdebroecks. Es decir, el primer puesto de la general parece más que sentenciado, pero las otras dos plazas del podio están muy abiertas.
Seixas afianza su ventaja en la general de Itzulia y, de paso, va despejando aún más las pocas dudas que pudieran quedar sobre su presencia en la salida del próximo Tour de Francia en Barcelona. Por su edad, apenas 19 años, no estaba inicialmente en los planes de su equipo, pero parece altamente improbable que el Decathlon no lleve a Seixas a la Grande Boucle. Es cierto que nunca antes ha corrido una prueba de tres semanas, que es muy joven y que la presión puede ser demasiado alta al tratarse del más talentoso y prometedor ciclista francés en muchas décadas. Francia sueña con un nuevo ganador del Tour y es inevitable la expectación generada por Seixas. Nadie con dos dedos de frente puede pedirle que en su debut en el Tour con 19 años ante Pogacar, nada menos, pueda ir a por el maillot amarillo, pero tampoco nadie puede negar hoy que, al 99%, Seixas correrá la mayor carrera del mundo este año. No se entendería lo contrario.
Sólo el tiempo dirá hasta dónde llega Seixas, pero está logrando resultados sensacionales en pruebas del máximo nivel con una precocidad inaudita, que no le hemos visto ni siquiera a Pogacar.
De momento, disfrutemos de la Itzulia, donde hoy la peor noticia del día ha sido la caída de Mikel Landa (Soudal-Quick Step) en el descenso de San Miguel de Aralar. Está por ver si puede seguir o no en carrera pero, de momento, es buena señal que haya podido cruzar la línea de meta.
Mañana se disputará la tercera etapa con tres puertos y con final cuesta arriba en Basauri.

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