Aunque restan importantes etapas de montaña, hoy posiblemente era el día más importante del Tour para los hombres de la general. Sin duda, lo era para Remco Evenepoel (Red Bull-Bora). Es el mejor contrarrelojista del mundo y nadie tenía en mente otro favorito a ganar la etapa que no fuera él, pero tras la retirada de Jonas Vingegaard, el ciclista belga llegaba a la crono de hoy con muy serias aspiraciones de afianzarse en la segunda plaza de la clasificación general de la carrera.
Evenepoel, enfundado en su maillot arcoíris de campeón del mundo de la especialidad, necesitaba hacer una contrarreloj excepcional para ampliar su ventaja respecto a sus directos rivales, en especial, Isaac del Toro (UAE) y Paul Seixas (Decathlon CMA CGM) y tener un colchón suficiente para afrontar la semana final de la carrera. Misión cumplida. Tras volar hoy en la crono, en la que incluso le ha metido 28 segundos al todopoderoso Tadej Pogacar (UAE), quien por otra parte no tenía por qué arriesgar hoy, Evenepoel se consolida en la segunda posición de la carrera, ya con dos minutos y veinte segundos sobre el tercer clasificado.
Evenepoel, que el domingo ganó su primera etapa de montaña en el Tour, sigue creciendo. Ha perdido peso para ser más competitivo en la alta montaña, sin que eso le haga perder poderío en la contrarreloj. No ha dejado de prepararse para mejorar en el Tour, donde ya fue tercero hace dos años. Hoy ha dado un gigantesco paso adelante para subir un escalón más el el podio final y ser segundo en la mayor carrera del mundo, sólo por detrás del intocable Pogacar, el caníbal del siglo XXI. Se lo merece. Podría haberse conformado con ser el mejor contrarrelojista del mundo, pero ha hecho concentraciones en altura y entrenamientos específicos para poder ser más competitivo en la lucha por la general del Tour. Es admirable su inconformismo.
Del Toro, compañero de equipo de Pogacar, se mantiene tercero en la general con 20 segundos de ventaja sobre Seixas. El francés, más especialista contrarreloj que el mexicano, le ha recortado hoy cinco segundos. Los dos llegan a las últimas etapas del Tour disputándose la tercera plaza del podio el año de su debut en la carrera. Impresionantes ambos. El duelo entre Del Toro (22 años), que podrá contar con Pogacar como gregario de lujo en la montaña, y Seixas, que no muestra sufrir presión alguna pese a su corta edad (19 años) y la atención permanente del público y los medios franceses, será lo más interesante de lo que queda de carrera. Un duelo muy igualado entre dos jóvenes talentos.
Hoy ha sido un mal día para Juan Ayuso (Lidl-Trek), quien tras perder tiempo el domingo se ha dejado hoy 2:22 con Evenepoel y más de un minuto con Seixas. Ayuso se aleja todavía más de la opción de lograr el primer podio español en el Tour en once años, desde la tercera pasos que logró Alejandro Valverde en 2015. Ahora es quinto en la general, pero a más de dos minutos y medio del podio. Es un tiempo que se puede recortar en las etapas montañosas venideras, pero no parece llegar Ayuso muy sobrado de fuerzas a esta parte final de Tour. Más da la sensación de que se le está haciendo larga la carrera.
Es más, Ayuso tiene mucho más cerca a su más inmediato perseguidor en la general, Mattias Skjelmose, que es sexto en la general a menos de un minuto del teórico jefe de filas del Lidl-Trek, que a Seixas, cuarto, del que le separan dos minutos y once segundos. Skjelmose ha firmado hoy una contrarreloj excepcional, tercero a 1:04 de Evenepoel y 36 segundos de Pogacar.
La mejor prueba de que la etapa de hoy era clave es lo mi no que han arriesgado los ciclistas. Lamentablemente, Florian Lipowitz (Red Bull-Bora) se fue al suelo en una curva cuando marcaba un muy buen tiempo justo después de la bajada. El ciclista alemán tuvo que abandonar. Ahora completan el top 10 de la prueba, además de los ciclistas mencionados, Lenny Martínez (Bahrein), Tom Pidcock (Pinarello Q36.5), Jordan Jegat (TotalEnergies) y Yannis Voisard (Tudor).
Pablo Castrillo (Movistar) ha hecho muy buena crono y ha marcado el noveno mejor tiempo.
Mañana, etapa de transición con posible final al sprint, si los equipos de los velocistas controlan la carrera, pero también propicio para los buscadores de gloria en la escapada.


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