En un nuevo día de calor extremo, que ha obligado a la Vuelta a reducir de 189 a 100 kilómetros el recorrido de la decimosexta etapa de la Vuelta, Wout Van Aert ha sumado su segunda victoria en esta edición de la ronda española. El ciclista belga del Visma-Lease a Bike ya había ganado en Córdoba hace dos años. Hoy ha vuelto a vencer, lo que le permite lograr el quinto triunfo de su equipo en la carrera, el segundo suyo, y también ampliar aún más su ventaja al frente de la clasificación de la regularidad.
Un día más, el Visma-Lease a Bike ha controlado a la perfección la etapa, que pese al recorte del recorrido ha sido muy existente, en un terreno rompepiernas que ha convertido el día en una especie de miniclásic. Se formó la escapada con muchos sospechosos habituales de las fugas en lo que llevamos de Vuelta. Se lanzaron hacia adelante Frederik Wandahl (Red Bull-Bora-Hansgrohe), Ivo Oliveira (UAE Emirates-XRG), Xabier Mikel Azparren (Pinarello-Q36.5), Enzo Paleni (Groupama-FDJ United), Ethan Hayter (Soudal Quick-Step), Andreas Leknessund (Uno-X Mobility), Rudy Porter (Jayco AlUla), Alastair Mackellar (EF Education-EasyPost), Fabian Weiss (Tudor), Reuben Thompson (Lotto-Intermarché) y Gijs Leemreize (Picnic-PostNL). En su persecución saltó Georg Steinhauser (EF Education-EasyPost), que les dio caza a 71 kilómetros de meta.
Era una fuga numerosa y muy sólida, pero el Visma-Lease a Bike no permitió a los escapados tomar una gran ventaja tras en ningún momento. En la ascensión al Puerto Artafi, por delante se quedó solo en cabeza Leknessund después de descolgar a Azparren, mientras que por detrás se quedaba cortado el velocista Bryan Coquard (Cofidis), debido al trabajo del equipo neerlandés, que contaba con dos bazas: Van Aert, que tenía en mente atacar poco después, y Matthew Brennan, ganador de tres etapas en lo que va de carrera, que es el menor velocista de la carrera y que era la opción B del equipo neerlandés si el final hubiera sido al sprint.
A 33 kilómetros del final Ramses Debruyne (Alpecin-Premier Tech) llegó a la altura de Leknessund. Tras el sprint bonificado, Wout Van Aert (Visma-Lease a Bike) arañó unos puntos para la clasificación de la regularidad y se la al a por el dúo delantero, con Alessandro Romele (XDS-Astana) pegado a su rueda. También se sumó a la fiesta Thibau Nys (Lidl-Trek). Por detrás hubo muchos ataques, en un terreno rompepiernas con la carrera completamente rota.
Los cinco han llegado juntos a los kilómetros decisivos. El resto de compañeros del quinteto sabían bien que Van Aert era más rápido de ellos, así que tendrían que intentar sorprender al belga. Pero Van Aert es mucho Van Aert y el ciclista que porta el maillot verde de líder de la regularidad ha cortado sin problemas los ataques del resto de fugados antes de imponerse con claridad en el sprint reducido. Una más para Van Aert, que es uno de esos ciclistas que honran siempre a cualquier carrera en la que participan.
Al igual que ayer, el extremo calor ha sido el centro de todas las conversaciones en el pelotón. Los ciclistas pedían agua en todo momento. Córdoba está en alerta naranja por las altas temperaturas y varios ciclistas han sufridos estos últimos días golpes de calor. La organización activó el protocolo por temperaturas extremas y, acertadamente, ha reducido el recorrido, además de permitir ofrecer a los ciclistas más puntos de avituallamiento. Existen protocolos y existe la sensibilidad en las organizaciones de las carreras, pero es evidente que el cambio climático va a obligar a replanteárselo todo. Antes o después, el debate sobre el impacto del cambio climático en este deporte, que se corre al aire libre y en las horas de más calor, tendrá que ir más lejos que hasta ahora y deberá afrontarse con la mente abierta.
En pequeña escala, el ciclismo se enfrenta al mismo dilema que la sociedad en su conjunto. Son innegables las evidencias científicas que hablan de olas de calor más duraderas y más intensas a causa del cambio climático, así que condiciones tan extremas como las que están sufriendo este año los ciclistas en la Vuelta serán cada vez menos la excepción y más la norma.
Josean Fernández Matxin, con mucho sentido común, ha recordado en una entrevista en Eurosport que varios ciclistas han tenido que abandonar por golpes de calor estos últimos días y se ha preguntado por qué no se plantea cambiar los horarios de las carreras en días de temperaturas tan elevadas, aunque es consciente de que eso podría perjudicar a las televisiones. Es un debate complejo que no sólo afecta a las teles, sino también a toda la logística que rodea a una carrera ciclista, pero es sin duda un debate cada vez más necesario.

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