Hoy sí, hoy el equipo UAE de Tadej Pogacar, que es el que manda aquí, ha dado permiso a una escapada numerosa, formada por 34 ciclistas. No ha sido un milagro de San Fermín, no es que el santo les haya echado un capote a los otros equipos, sino más bien que el Tour es muy largo y el conjunto emiratí no tiene ninguna necesidad de preservar el maillot amarillo de líder hasta feliz. Le interesa que otra escuadra más modesta lidere la carrera y tenga una motivación para tirar del pelotón y poner orden o, al menos, compartir con ese otro equipo cierta carga.
El UAE seguirá controlando la carrera a su antojo, pero ahora ya con un poquito menos de responsabilidad, sólo un poquito. Ahora tendrá un nuevo aliado, el Uno-X, que lo dará todo para mantener el máximo tiempo posible el maillot amarillo que desde mañana portará su corredor Torstein Traeen. Por su parte, Mads Pedersen ha ganado la etapa con autoridad gracias a un soberbio trabajo del Lidl-Trek, mientras que el Movistar y el Caja Rural-Seguros RGA, cuyos miembros se fotografiaron en la meta con el pañuelo rojo, han honrado el día de San Fermín con una muy activa presencia en la fuga.
Hoy Pedersen, ganador de la etapa, y Traen, nuevo líder del Tour, eran los dos corredores más felices en meta, tras una etapa que ha dado una vuelta consentida a la clasificación general. Traen, que aventaja en casi ocho minutos a Pogacar en la general. encuentra en este maillot amarillo una recompensa a varios años muy complejos. La suya es una historia de resistencia. En 2022, gracias a un control antidopaje, se le detectó un cáncer que le obligó a centrarse en el tratamiento de la enfermedad. Un año después, tras haber vuelto a la competición, sufrió una grave caída en su debut en el Tour de 2023, kilómetros que le hizo sufrir mucho, pero no le impidió terminar la carrera. El ciclista noruego de 30 años ya fue líder el el año pasado gracias a una fuga bidón en la Vuelta a España, cuando quien decidió ceder el liderato fue Vingegaard.
Salvo en la contrarreloj por equipos del primer día en Barcelona, en la que el UAE fue derrotado por el Visma-Lease a Bike, cada etapa de este Tour ha ocurrido lo que ha querido el equipo de Pogacar: ganó del Toro la segunda etapa, venció el esloveno la tercera y hoy han consentido la fuga y han cedido el amarillo, exactamente tal y como tenían previsto. Ya no sólo es que ganen mucho, prácticamente siempre que quieren, es que deciden cómo se desarrollan las etapas que prefiere no disputar.
Entraron en el corte Nico Denz, Jan Tratnik (Red Bull-Bora-Hansgrohe), Mads Pedersen, Quinn Simmons, Mathias Vacek (Lidl-Trek), Sean Quinn, Georg Steinhauser, Michael Valgren (EF Education-EasyPost), Robert Stannard, Vlad Van Mechelen (Bahrain Victorious), Kévin Vauquelin (Netcompany Ineos), Pascal Eenkhoorn, Jasper Stuyven (Soudal Quick-Step), Ramses Debruyne, Jasper Philipsen, Edward Planckaert (Alpecin-Premier Tech), Michael Matthews (Jayco AlUla), Torstein Traeen (Uno-X Mobility), Biniam Girmay, Marco Frigo (NSN), Pablo Castrillo, Raúl García Pierna, Nelson Oliveira (Movistar Team), Georg Zimmermann (Lotto Intermarché), Ion Izagirre, Alex Kirsch (Cofidis), Quinten Hermans, Brent Van Moer (Pinarello-Q36.5), Romain Grégoire, Ewen Costiou (Groupama-FDJ United), Alexandre Delettre (TotalEnergies), Frank Van den Broek (Picnic-PostNL), Alex Molenaar y Joel Nicolau (Caja Rural-Seguros RGA).
Girmay se impuso a Philipsen en el sprint intermedio. Los dos se descolgaron del grupo de cabeza tras ese sprint, aunque quien vestirá mañana el maillot verde será Pedersen.
Era un primer pelotón más que una escapada, así que faltaba por formarse la fuga de la fuga. Primero abrieron camino Tratnik, Vacek y Kirsch, pero fueron cazados en la subida a Montségur, en la que Valgren tiró a bloque para perseguir las opciones de Quinn de ponerse de líder de la carrera. A 36 kilómetros de meta, en la parte final de la ascensión, atacó muy valiente Castrillo y tras él se fueron su coequipier García Pierna, Frigo, Debruyne y Traeen. En el descenso les dieron caza Vauquelin, Quinn y los Lidl-Trek Simmons, Vacek y Pedersen; de largo, el más rápido del grupo.
No pudo entrar en ese grupo final ningún ciclista del Caja Rural-Seguros RGA, pero Molenaar pudo sumar puntos en su objetivo de volver a vestir el maillot blanco a puntos rojos de líder de la montaña. Por su parte, aunque no pudo llegarse la victoria, el Movistar sí puede estar satisfecho de su rendimiento en la etapa de hoy: tercer puesto para García Pierna y premio de la combatividad para Castrillo.
A ocho kilómetros de meta lo intentó García Pierna, pero no abrió camino. Fue uno de los intentos en esa parte final, incluso otro de Castrillo, aunque el Lidl-Trek logró llevarlo todo bajo control para poner en bandeja la victoria al sprint de Pedersen. Se impuso el danés con autoridad para sumar una nueva victoria en el Tour. Más que un sprint, fue un ataque demoledor.
Mañana, quinta etapa con previsible final al sprint.



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