Todo en orden en el Tour, la vida sigue igual. Después de marcar el mejor tiempo en la subida final a Montjuic en la contrarreloj por equipos inaugural del sábado, que fue el tramo en el que cada líder lo dio todo en solitario, y después de escoltar a su compañero de equipo, Isaac del Toro, hacia la victoria en la segunda etapa, hoy Pogacar ya sí ha ganado la tercera etapa y se ha puesto líder de la general. El esloveno del UAE gana donde, cuando y como quiere. El caníbal del siglo XXI no tiene rival ni se cansa de vencer. Hoy de momento ha arrebatado el maillot amarillo a Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike). Están empatados a tiempos y el UAE no tendrá especial interés por mantener el liderato tan pronto en la carrera, pero el mensaje tras lo de ayer y lo de hoy es claro: el Tour tiene un amo y señor indiscutible.
En el reino de Pogacar sigue sin ponerse el sol. Para algo es el mejor ciclista del mundo y firme candidato a ser el mejor de todos los tiempos. De momento, avanza firme en el camino hacia su quinta victoria absoluta en el Tour, un logro que sólo tienen Merckx, Bernard Hinault, Jacques Anquetil y Miguel Indurain. Queda mucho por delante, prácticamente todo, y sabemos que a Vingegaard se le dan peor que a Pogacar los esfuerzos explosivos como el final de hoy, pero la lucha por el maillot amarillo tiene algo también de guerra psicológica y ahí Pogacar, en participar, y el UAE, en general, con su sensación de poderío, van ganando con claridad.
Antes del recital de Pogacar, una vez más perfectamente acompañado por su poderosa escuadra, hubo constantes intentos de ataque. El recorrido se prestaba a ello, porque era lo suficientemente exigente como para que se formara una fuga de nivel. Ocurrió, lo que pasa es que el UAE quería seguir sumando victorias y acabó echando abajo la escapada. Pogacar gana prácticamente cuando quiere y, cuando no, él decide casi quien gana. Hoy quería vencer. Y, naturalmente, ha vencido.
La escapada la formaron Mads Pedersen (Lidl-Trek), Alex Baudin (EF Education-EasyPost), Nicolas Prodhomme (Decathlon CMA CGM), Harold Tejada (XDS Astana), Vlad Van Mechelen (Bahrain Victorious), Louis Vervaeke (Soudal Quick-Step), Luke Plapp, Mauro Schmid (Jayco AlUla), Magnus Cort (Uno-X Mobility), George Bennett (NSN), Raúl García Pierna, Nelson Oliveira (Movistar), Alex Aranburu (Cofidis), Clément Braz Afonso (Groupama-FDJ), Michael Storer (Tudor), Joris Delbove, Matteo Vercher (Total Energies) y Abel Balderstone (Caja Rural-Seguros RGA). Por su parte, Egan Bernal (Netcompany Ineos), que fue de los que más luchó para formar fuga, tuvo muy mala suerte al quedarse cortado tras sufrir un pinchazo. Fue una lástima, porque el campeón colombiano está empezando el Tour con mucha motivación y fuerza, pero la mala suerte a veces también juega su papel.
En la fuga de la fuga, el más fuerte y el que más lejos llegó fue Baudin. El ciclista francés llegó a soñar en algún momento con ganar la primera etapa de este Tour con final en Francia, pero en cuanto el UAE aceleró y dejó claras las intenciones de Pogacar, el ciclista del EF perdió toda esperanza. Al menos, eso sí, y no es un premio menor, se situó como nuevo líder de la montaña.
Tras el claro triunfo de hoy de Pogacar, y gracias a las bonificaciones y a los dos segundos que ha picado en meta, el ciclista esloveno es nuevo líder del Tour, empatado a tiempos con Vingegaard. A 23 segundos queda Remco Evenepoel (Red Bull-Bora), a 24 segundos, Del Toro; a 27 segundos, Juan Ayuso (Lidl-Trek); a 48 segundos, Paul Seixas (Decathlon CMA CGM); a 53 segundos, Florian Lipowitz (Red Bull-Bora) y a 1:09, Lenny Martínez (Bahrein).
Arnaud De Lie (Lotto-Intermarché), enfermo, ha tenido que abandonar. Ha intentado llegar a meta, pero la etapa ha sido tan dura y se ha quedado cortado tan pronto que iba camino de llegar fuera de control.
La etapa en la que Pogacar ha asaltado el maillot amarillo de líder, su segunda piel en el Tour, comenzó en Granollers, donde hoy ha sido un lunes muy poco lunes. Llegué pronto por la mañana desde Barcelona y parecía un día festivo, con un ambiente excelente. El fin de semana en Barcelona, entre el público había barceloneses, por supuesto, pero también muchos turistas, curiosos y aficionados venidos de otras ciudades y países. Hoy Granollers entera se ha echado a la calle. La ciudad ha acogido el control de firmas, la salida y también la primera parte del recorrido neutralizado, lo que ha permitido a los vecinos ver la ciudad rodante del Tour en todo su esplendor.
Ha sido un día de fiesta popular, con estampas de lo más inusuales, con muchas personas esperando el paso de los corredores al lado de vecinos que van a comprar el pan o toman un café a pocos metros de los buses de los mejores ciclistas del mundo, algunos que entran a hacer la compra en un supermercado junto a otros que buscan el mejor sitio para ver pasar a los corredores. En general, muchas caras de ilusión, muchas sonrisas y nervios. Día grande para todos, aficionados o no al ciclismo. Eso casi era lo de menos. Era algo histórico para Granollers y se notaba.
En medio de un ambiente espectacular, no cabía un alma más, hay una multitud especialmente numerosa frente al bus del UAE de Pogacar y Del Toro, vencedores ayer, protagonistas también hoy. También en el del Lidl-Trek, por Ayuso, clero, que sigue siendo el mejor español en la general y que se ha mostrado fuerte en lo que va de carrera. En el bus del Decathlon CMA CGM reparten banderas, carteles y fichas de Paul Seixas. Al lado de un grupo de personas mayores de la ciudad que lo pasan en grande y disfrutan del ambiente, un chiquito francés con el álbum de cromos oficial del Tour (lo que me dio una envidia enorme, por cierto) que desea ver a su ídolo y la gran esperanza del ciclismo francés de cerca. Los ciclistas esperan en sus buses, desde donde sale música a tope. Desde ahí saldrán hacia la zona del control de firmas, así que los aficionados saben que es el lugar ideal para verlos pasar y, en algunos casos, pedir unos autógrafos o una foto.
Pogacar pasa hacia el conteo de formas, siempre sonriente, siempre jaleado por el público, mientras al lado entrevistan al president de la Generalitat, Salvador Illa, visiblemente satisfecho por el éxito de esta Grand Départ, con tres días del Tour por Cataluña. Una mujer comenta que estos pobres ciclistas se van a morir con el calor que hace. Otro señor le dice a un amigo nada más salir la etapa que se va de vuelta a la oficina. Esto sí que es una pausa del café bien aprovechada. No todos los días se puede ver pasar al pelotón del Tour, Unas jóvenes comentan que ha estado bien, muy entretenido, y que repetirían la experiencia. Ojalá la organización del Tour piense lo mismo. Desde luego, la respuesta del público en estas tres etapas por Cataluña ha sido inmejorable. Quién sabe. De momento, todos hemos vivido estos días históricos conscientes de que es algo único en la vida y de que somos muy afortunados de hacerlo podido presenciar en directo.
La cercanía con los corredores es, sin duda, lo mejor del ciclismo, lo que lo hace único. No se disputa en un estadio no hay que comprar entrada. Para los vecinos de la ciudad de la salida, como hoy los de Granollers, basta con salir a la puerta de tu casa.
Mañana, cuarta etapa ya del Tour, la primera de este año que transcurrirá íntegramente en Francia. Jornada de media montaña propicia, en principio, para las fugas, salvo que Pogacar y el todopoderoso UAE tengan otros planes. De momento, el esloveno vestirá ya su maillot amarillo de líder. Todo en orden.




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