Triplete de Merlier tras un festival de ataques

 

Cualquiera que no haya visto la etapa de hoy y se haya limitado a consultar la clasificación pensará que la de hoy ha sido la clásica jornada llana más bien sosa. Nada más lejos de la realidad. Se ha resuelto al sprint, sí, con nueva victoria de Tim Merlier (Soudal-Quick Step), que es ya la tercera en esta edición de la carrera, pero el camino hacia esa volata final ha sido un festival de ataques y contraataques

No ha sido la de hoy una etapa de transición, tampoco de siesta para los espectadores. El especial los últimos 35 kilómetros han sido un recital de ciclismo ofensivo. No ha faltado de nada. La primera escapada del día la formaron Damiano Caruso (Bahrein), Ewen Costiou (Groupama-FDJ), Matteo Vercher (TotalEnergies) y Baptiste Veistroffer (Lotto-Intermarché), omnipresente en las fugas en este Tour. El ciclista francés ha vuelto a ser el más combativo. Cuando no le convencía el ritmo de la escapada, aceleró y se mantuvo en solitario hasta algo más de 30 kilómetros de la meta. 

Es admirable la forma de entender el ciclismo de Veistroffer, que está firmando un Tour excepcional. Generalmente (no hoy, desde luego), son muy pocos los ciclistas que atacan en las etapas que parecen llamadas a resolverse al sprint. Muchos ni lo intentan. Pero Veistroffer, que se pasa la vida en la fuga, lo intenta una y otra vez. Y es muy de agradecer. En lugar de mantenerse en el pelotón y que nadie te vea en todo el Tour, como ocurre con no pocos ciclistas, él ha aparecido en la tele en lo que llevamos de carrera más incluso que muchos hombres de la general. Todo ello, además, dando presencia en la carrera a su equipo y animando días, en principio, menos entretenidos. De diez. 

Tras ser cazado Veistroffer, cuando se esperaba que el gran grupo se encaminara a un sprint sin demasiadas sorpresas, un grupo numeroso de ciclistas lo probó. Entre ellos, Filippo Ganna (Netcompany Ineos) o Fred Wright (Pinarello Q36.5). El Soudal-Quick Step de Tim Merlier, el Alpecin Premier Tech de Jasper Philipsen y el NSN de Biniam Girmay se encargaron de echar abajo ese corte. 

Llegaron nuevos ataques, con Quinn Simmons y Mathias Vacek (Lidl-Trek), que prepararon el terreno para un ataque Mads Pedersen a 14 kilómetros de meta. Aceleró el danés, pero no logró abrir camino, aunque volvió a saltar poco después. Tampoco se fue. Pedersen pensaba sobre todo en intentar debilitar a los equipos de los velocistas pensando en defender el maillot verde y, por qué no, sus opciones de ganar una etapa. Al final la etapa se resolvió al sprint, pero no sin haber visto una sucesión portentosa de ataques y contraataques.

Merlier se impuso en el sprint final por delante de Olav Kooij (Decathlon CMA CGM) y de Philipsen, que fue lanzado una vez más por Mathieu Van der PoelLamentablemente, Fernando Gaviria (Caja Rural-Seguros RGA) sufrió una caída en el sprint que le ha obligado a abandonar la carrera, por culpa de una fractura en su clavícula izquierda. 


Mañana no será un día para los velocistas, sino más bien para escaladores y buscadores de gloria, aunque tal vez también para los hombres de la general. Es casi una etapa unipuerto, con una cota de tercera como previo a la ascensión al Ballon d’Alsace, con 8,9 kilómetros al 6,9%. Su cima está situada a 25 kilómetros de la meta. 

Tadej Pogacar (UAE) llega como líder intocable, con una ventaja de 3:36 sobre Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike), mientras que apenas 16 segundos separan a Juan Ayuso (Lidl-Trek) del tercer puesto del podio, que ahora ocupa Remco Evenepoel (Red Bull-Bora). 

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