Van der Poel y Pogacar honran el Tour en París



París ha vuelto a ser una fiesta. Como cada año, la capital francesa ha acogido la etapa final del Tour de Francia, un día siempre bellísimo, y más aún desde que al clásico circuito final en los Campos Elíseos se le ha añadido el paso por la colina de Montmartre, allí donde se corrió la inolvidable prueba en ruta de los Juegos Olímpicos de 2024. La lógica decisión del ministerio del Interior de desplegar algunos de los efectivos del dispositivo de seguridad de la carrera francesa ha obligado a recortar el recorrido de la etapa final, que ha salido directamente desde la meta, con dos vueltas más al circuito de los Campos Elíseos, lo que además ha permitido a los aficionados ver más veces pasar a los supervivientes de la mayor carrera del mundo, antes de una agónica y portentosa victoria de Mathieu Van der Poel que ha puesto el broche perfecto a un Tour para el recuerdo en el que Tadej Pogacar ha conseguido su quinto triunfo en la general. 

Tres semanas después de aquel inolvidable Grand Départ del Tour desde Barcelona, hoy las bicicletas llegan a París y, como dijo Dalí, en cierta forma termina el verano. Concluye una edición muy atractiva de la Grande Boucle, que no ha tenido emoción alguna en la disputa del maillot amarillo de líder, la segunda piel de Tadej Pogacar en el Tour, pero sí nos ha regalado etapas trepidantes, fugas muy disputadas, duelos apasionantes en las clasificaciones de la montaña y la regularidad, giros de guión y, en definitiva, grandes momentos de ciclismo en mayúsculas. Canta la canción clásica, y es verdad, que París siempre será París. El Tour siempre, siempre, siempre será el Tour. 

La etapa de hoy ha sido el perfecto fin de fiesta. Dos horas de imágenes de París es ya de por sí un regalo. Este nuevo recorrido con triple paso por Montmartre, que ha atraído una masiva afluencia de público, y la actitud valiente de los ciclistas, que es la que han mostrado estas tres últimas semanas, han puesto el resto. Bendito ciclismo moderno. Al igual que el año pasado, se decidió tomar los tiempos antes de la parte final, el el kilómetro 41, lo que permitió a Isaac del Toro dejarse ir cuando tuvo que cambiar de bici por un problema mecánico, sin temor a perder su tercera plaza en el podio. Esta decisión de tomar los tiempos antes, aunque es muy discutible, no anuló en absoluto el espectáculo de la etapa, una especie de miniclásica parisina. 



Antes de subir a Montmartre, Xabier Mikel Azparren (Pinarello Q36.5) y Thibault Guernalec (TotalEnergies), que han sido muy combativos en este Tour, cogieron una ventaja con el pelotón que llegó a alcanzar los 40 segundos. Azparren entró en cabeza de carrera la primera ascensión a Montmartre, repleta de público, en la que Mads Pedersen (Lidl-Trek) aceleró el ritmo y provocó una selección con todos los sospechosos habituales, incluidos Matthieu Van der Poel (Alpecin-Premier Tech) y Pogacar, pero el corte no cuajó. 

En la segunda ascensión a la colina más famosa y con más leyenda de París atacó Pogacar y sólo pudo seguir a su rueda Van der Poel. En el descenso enlazó Remco Evenepoel, mientras que Mads Pedersen sufrió para darles caza a 24 kilómetros del final. El trabajo del Decathlon CMA CGM de Olav Kooij permitió dar caza a los cuatro fantásticos. 



Se volvió a repetir la historia en la última subida a la colina de Montmartre, en la que se volvieron a ir solos Van der Poel y Pogacar. Coronaron con poco más de diez segundos de ventaja. El grupo perseguidor no se entendió, mientras que Pogacar y Van der Poel dieron relevos a tope. El tercer grupo, tirado por el Decathlon CMA CGM alcanzó a grupo perseguidor y se echó encima del prodigioso dúo delantero. 

Pogacar y Van der Poel entraron en el último kilómetro con cinco segundos de ventaja, con el pelotón acechándolos. Van der Poel aceleró, descolgó al titán esloveno y ganó la etapa de forma prodigiosa, su segundo triunfo en esta edición de la ronda gala, una de las más emocionantes victorias de su esplendoroso palmarés. Un final soñado de Tour, con su coequipier Jasper Philipsen, segundo. Van der Poel tiene muchas victorias para elegir en su palmarés, pero en meta ha declarado que ganar en París era un sueño y que lleva un año deseando correr y vencer esta etapa desde que la tuvo que ver por televisión el año pasado. 

Van der Poel y Pogacar, el mejor ciclista del mundo, que no tenía por qué meterse en este berenjenal, han honrado el Tour en París y nos han regalado una estampa con aires de clásica de primavera

Además del espectáculo de la etapa, que ha sido espléndido, la jornada ha servido como homenaje a todos los ciclistas que han concluido el Tour, en especial, a los que más han brillado estas tres últimas semanas. Empezaron destacados la primera vuelta a los Campos Elíseos, vuelta de honor a paso lento, Tadej Pogacar (UAE), ganador de la general, amo y señor de la carrera; Isaac del Toro (UAE), enfundado en el maillot blanco de mejor joven a sus 22 años, y ganador de una etapa en su insuperable debut en el Tour; Mads Pedersen (Lidl-Trek), más que justo portador del maillot verde de líder de la regularidad y ganador de una etapa, y Richard Carapaz (EF), líder de la montaña, vencedor de dos etapas, octavo de la clasificación general y elegido también el ciclista más combativo del Tour. 

Tras divertirse en la disputa de la etapa hasta el final, Pogacar entró en meta señalando con su mano los cinco Tours, cinco, que ha sumado ya. También podían ser las cinco etapas que ha ganado en esta edición de la carrera, quizá la que ha ganado con más superioridad. El ciclista esloveno iguala a Eddy Merckx, Bernard Hinault, Jacques Anquetil y Miguel Indurain. El ciclista más joven en lograr este hito que lo sitúa definitivamente en el Olimpo del ciclismo mundial. Lance Armstrong subió siete veces al primer puesto del podio en París, pero fue desposeído de todos sus resultados por el dopaje sistemático que él mismo reconoció. 

Pogacar no ha querido confirmar hoy si estará o no en la salida de la Vuelta a España de este año el Mónaco. Ojalá así sea. Es de las pocas grandes carreras que le quedan. 



No estaba en ese grupito de la primera vuelta, pero por supuesto sí tuvo su merecido momento de homenaje Remco Evenepoel. El ciclista belga del Soudal-Quick Step puede estar más que contento con su rendimiento en este Tour: segundo puesto y dos triunfos etapas (la contrarreloj y la primera etapa de montaña que gana en la ronda gala). Ha dado un salto de calidad Evenepoel. Ya no tanto por su segundo puesto, que era el que ocupaba Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike) cuando se tuvo que retirar por culpa de una caída, sino por su gran regularidad en la alta montaña. Sigue un escalón por debajo de Pogacar, claro, como cualquier otro ser humano, pero ha firmado un Tour excepcional. 

Este también será recordado como el primer Tour de Paul Seixas, que ha firmado un sensacional debut en la Grande Boucle con 19 años. Hasta algo más de un mes del Tour ni quisiera estaba claro que fuera a disputar la carrera, precisamente por su corta edad y la presión añadida que suponía correrla, con las expectativas disparadas. Se tomó la decisión, la única posible, y el resultado es inapelable: Seixas es un hombre Tour.  

Hoy también han subido al podio final de París los componentes del Lidl-Trek, ganador con claridad en la clasificación del mejor equipo. Ya sólo con los logros de Pedersen, su Tour ha sido un éxito. Esta clasificación por escuadras lo redondea. En la general, el equipo se lleva la sexta plaza de Mattias Skjelmose y la séptima de un Juan Ayuso que ha ido de menos a más, pero que demostró en la etapa de ayer que tiene coraje de gran campeón. Tiene 24 años y todo el futuro por delante. 

En el Tour siempre está muy cara la victoria de etapa, pero este año ha costado más que nunca. Por eso, no pueden faltar en esta crónica final de la carrera las tres victorias de etapas de Tim Merlier (Soudal-Quick Step), la contrarreloj por equipos inaugural que se llevó el Visma-Lease a Bike en Barcelona, en los días de vino y rosa para el equipo neerlandés antes de la retirada de Vingegaard, a quien tanto se ha echado de menos en la semana final, así como las victorias de etapa de Olav Kooij (Decathlon CMA CGM),  Mauro Schmid (Jayco AlUla) y Jasper Philipsen (Alpecin-Premier Tech). 

Tampoco es precisamente fácil terminar en el top 10 del Tour. Además de los corredores ya citados, han logrado entrar entre los diez mejores de la carrera Lenny Martinez (Bahrein), quinto; Tom Pidcock (Pinarello Q36.5), noveno, y Jordan Jegat (TotalEnergies), décimo. 

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