El granizo obliga a cancelar la tercera etapa de la Vuelta


La meteorología adversa cada vez influye más en el ciclismo. Si durante el Tour de Francia se ha hablado este año más que nunca del impacto de las olas de calor y las altas temperaturas en un deporte que se practica al aire libre y en las horas centrales del día, las más calurosas, hoy la tercera etapa de la Vuelta, de paso por Francia precisamente, ha tenido que cancelarse por culpa de una tremenda tormenta de granizo que puso en riesgo a los ciclistas y obligó a detener la carrera para que los corredores pudieran buscar refugio. La organización comunicó poco después que no se retomaría la marcha, después de que los corredores entraran en un hotel, empapados y tras haber sufrido la granizada.

Siempre ha habido tormentas y siempre ha hecho calor en verano, pero es una evidencia científica que el clima es cada vez más extremo por efecto del cambio climático. Es una realidad que en ciclismo tendrá que afrontar antes o después. Ya existen, de hecho, protocolos ante condiciones meteorológicas adversas. Los organizadores de las pruebas, los equipos y los representantes de los ciclistas deberán abordar esta cuestión, porque sin duda será una realidad cada vez más habitual en el día a día de las carreras. Será importante que los criterios estén claros y sean consistentes. Desde luego, parece obvio viendo las imágenes que la decisión tomada hoy era la única posible. No se podía seguir corriendo en esas condiciones de ninguna manera. 

La tormenta nos ha dejado sin el que iba a ser el primer final en alto de esta Vuelta, en el que todo hacía indicar que Tadej Pogacar (UAE), para mantener las buenas costumbres, iba a buscar el triunfo de etapa. El ciclista esloveno puso a su equipo a trabajar al frente del pelotón para endurecer la carrera y mantener bajo control la escapada, pensando en otra victoria más. El granizo lo ha impedido. 

Antes de la tormenta, Oliver Le Gac (Groupama-FDJ United), Ethan Hayter (Soudal Quick-Step), Magnus Cort (Uno-X Mobility), Asbjorn Hellemose (Team Jayco AlUla), Timo Roosen (Team Picnic-PostNL) y Mats Wenzel (Equipo Kern Pharma) formaron la fuga del día. 

Ya antes de la suspensión de la etapa, el mal tiempo, con lluvia intensa, provocó que no hubiera imágenes de la carrera durante unos cuantos kilómetros. Cuando volvieron las imágenes restaban 16 kilómetros para la meta y entonces marchaban por delante Wenzel, el último superviviente de la fuga, con Lorenzo Fortunato (XDS Astana). Al poco de recuperar las imágenes empezó a caer el granizo salvaje que obligó a que los ciclistas buscaran refugio y finalmente la etapa fuera cancelada. 


Mañana, si el tiempo acompaña, los ciclistas tendrán la primera cita con la montaña, con una etapa que empezará y terminará en Andorra. Tres puertos de primera y uno de tercera en una etapa exigente. 


Hoy también se ha disputado, allí sin susto y hasta con sol, la quinta etapa del Tour del Porvenir, una cronoescalada clave para la lucha por la general. El gran favorito a la victoria, Lorenzo Finn (Red Bull Bora) ha ganado con claridad y se ha puesto de líder. Ahora el ciclista italiano aventaja en 58 segundos a Niels Driesen (Lotto Wanty) y en 1:36 a Kasper Haugland (Decathlon CMA CGM) en la general.  

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