Vollering reconquista el Tour y Blasi termina quinta

Por si alguien tenía alguna duda, Demi Vollering ha demostrado hoy con autoridad que es la mejor ciclista de esta edición inolvidable del Tour de Francia que ha concluido en Niza. La ciclista neerlandesa del FDJ-United, que llegaba con apenas ocho segundos de ventaja sobre Kasia Niewiadoma (Canyon-Sram) a la etapa de hoy, no sólo no ha sufrido en ningún momento, sino que ha ganado su segundo Tour de Francia a lo grande, imponiéndose en solitario también en la jornada final para sumar tres victorias parciales y firmar el doblete Giro de Italia-Tour de Francia en una temporada para enmarcar. Es su reconquista del Tour dos años después de su anterior victoria. 

El golpe de autoridad de Vollering en la última de las cuatro ascensiones al Col d’Èze ha sido el perfecto colofón a una carrera soberbia, con emoción a diario, una inmejorable actitud combativa de las corredoras, un recorrido muy atractivo, alternativas en la general y mucho público en las carreteras todos los días. Posiblemente ha sido la mejor carrera ciclista de lo que llevamos de temporada, sin hacer distinción entre el calendario masculino y el femenino. Un Tour a pedir de boca de inicio a fin. 

Otro nombre propio de esta fabulosa edición del Tour es Paula Blasi (UAE), que ha sido segunda en la etapa de hoy y que ha escalado a la quinta posición de la general a sus 23 años en su debut en la mayor carrera del mundo. Impecable estreno en el Tour. Por su parte, su compañera Elisa Longo Borghini ha entrado en el podio después de que Marlen Reusser (Movistar) haya sufrido una caída cuando venía ya descolgada del grupo de las favoritas. Entró Reusser en meta rodeada de sus compañeras del Movistar a 24 minutos de Vollering. Es admirable que la ciclista suiza no haya abandonado la carrera. 

El abrazo entre Blasi y Longo Borghini en meta y la complicidad que han mostrado, cada una feliz por la posición de su compañera, cierra también la polémica que ha rodeado al equipo emiratí sobre su jefatura de filas, del que se ha hablado mucho en los medios, en parte, por una errática comunicación del propio equipo. Las corredoras siempre fueron muy transparentes y sinceras. Las dos han subido al podio final gracias a su victoria en la clasificación por equipos. 



Salvo la clasificación de la montaña, que ya se había asegurado Puck Pieterse (Fenix Premier Tech), todo llegaba abierto a la etapa final de hoy, lo que ha permitido conservar la emoción hasta el finales, con muchos frentes abiertos. En la primera de las cuatro ascensiones al Col d’Èze se quedaron apenas treinta ciclistas en cabeza a la primera de cambios. Tras la polémica de ayer, Demi Vollering y Kasia Niewiadoma hablaron fugazmente. La corredora polaca acusó ayer a Célia Gery, compañera de equipo de Vollering en el FDJ United-Suez, de cerrarla frente a las vallas de forma deliberada en la subida no puntuable situada a seis kilómetros de meta en la que la neerlandesa dejó atrás a Niewiadoma y le arrebató el maillot amarillo. Vollering ha intentado aclarar lo ocurrido, primero, en la conversación con su rival y luego, contundente, sacando más de un minuto a todas sus rivales en meta. 

Pero volvamos a la película de la etapa. Íbamos por la primera ascensión al Col d’Èze, que coronó en cabeza Maëva Squiban (UAE), recuperada de su caída de ayer. Llegó a abrir algo de camino en solitario, aunque fue cazada. Lorena Wiebes (SD Worx) intentó meterse en la fuga inicial desde la salida, pensando en certificar su victoria en la clasificación de la regularidad, porque no tenía asegurado matemáticamente el maillot verde. La ciclista neerlandesa pasó tercera en el sprint intermedio, lo que le permitía ya sí definitivamente sentenciar la clasificación por puntos. Además, Wiebes se lleva dos triunfos de etapa de este Tour, por lo que pierde estar más que satisfecha por su carrera. 

Wiebes cruzó tercera el sprint porque por entonces ya se habían marchado hacia adelante Paula Ostiz (Movistar), que está haciendo un Tour sensacional a sus 19 años y que hoy ha tenido su momento de gloria para redondear una carrera excepcional, y Malwina Mul (Cofidis). Fueron cazados en la segunda ascensión, en la que marcó el ritmo del grupo principal Zoe Bäckstedt, que hizo un trabajo excepcional para su jefa de filas en el Canyon-Sram, Kasia Niewiadoma. Célia Gery no pudo resistir ese ritmo y se quedó cortada a 67 kilómetros de la línea meta, por lo que Vollering perdió a su principal coequipier y se quedó sola con Juliette Berthet. Poco después se quedó cortada Marlen Reusser (Movistar), tercera en la general. 

A 63 kilómetros de meta, tras darlo todo, Bäckstedt se descolgó y dejó a Antonia Niedermaier, maillot blanco de mejor joven, como la única gregaria de Niewiadoma. Poco después aceleró Elisa Longo Borghini (UAE), en busca del tercer puesto del podio, con Reusser cortada ya por detrás. No se marchó la campeona italiana. Lamentablemente, Reusser sufrió una caída en el descenso del Col d’Èze. No abandonó y retomó la marcha, rodeada de sus compañeras de equipo, pero ya con mucho tiempo perdido y a un ritmo lento. Este contratiempo situaba directamente a Longo Borghini en el podio de la carrera.  

En la tercera ascensión al Col d’Èze atacó Isabella Holmgren (Lidl-Trek), que era décima en la clasificación general, que elevó por encima del minuto su ventaja con el grupo de la líder, del que tiraba Berthet. En los dos kilómetros finales de esa penúltima ascensión lo probó Blasi, pero respondió bien a su ataque Niedermaier, que termina cuarta este Tour como justa vencedora de la clasificación del maillot blanco de la mejor joven.

A cuatro kilómetros de la cima de la última ascensión atacó Niewiadoma, pero Vollering se soldó a su rueda sin aparente dificultad. Se quedaron solas las dos por delante. Poco después aceleró Vollering y esta vez fue la ciclista polaca quien respondió bien a ese ataque. En su segundo intento, a 700 metros de la cima, volvió a acelerar Vollering y ahí ya sí le resultó imposible a Niewiadoma seguir su ritmo. Se fue lanzada hacia una victoria que lo significa todo: tercera etapa en este Tour y el mejor broche perfecto a un Tour excepcional en el que Vollering ha tenido que luchar mucho hasta el último día para demostrar que era la mejor. 

La contrarreloj soberbia de Marlen Reusser, la exitosa cabalgada en solitario de Sigrid Haugset (Uno-X), la batalla del Mont Ventoux en la que Niewiadoma se impuso y asaltó el amarillo y el triunfo de Kim Le Court (AG Insurance Soudal) en una etapa muy entretenida que fue una especie de miniclásica completan el recuerdo de esta memorable quinta edición de la era moderna del Tour de Francia femenino. Echaremos mucho de menos esta carrera, pero nos consolaremos pensando que ya queda menos para el Tour 2027. 



Hoy también ha terminado la Vuelta a Polonia masculina, que se ha resuelto en una contrarreloj final. Marco Brenner (Tudor) se ha llevado la victoria final, mientras que el triunfo de etapa ha sido para su compañero de equipo Stefan Küng. El podio final lo han completado Finn Fisher-Black (Red Bull-Bora) e Iván Romeo (Movistar), quien tras una gran contrarreloj ha pasado de la décima a la tercera plaza de la general. El ciclista vallisoletano, que fue baja de última hora en el Tour de Francia por culpa de una gripe, ha transmitido unas muy buena sensaciones a dos semanas del comienzo de la Vuelta a España. 

En la cuarta etapa de la Volta a Portugal ha vencido Alexis Guerin (Anicolor), con cerca de dos minutos de ventaja sobre su compañero de equipo Artem Nych. El ciclista francés pasa a ser líder de la prueba antes de la importante contrarreloj de mañana. 

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