Paula Blasi ha ganado hoy la Amstel Gold Race tras una extraordinaria exhibición, con más de 20 kilómetros en fuga en solitario. La joven ciclista española del UAE ha sorprendido ante muchas de las mejores corredoras del mundo, entre las que sin duda hay que empezar a incluirla ya a ella. El año pasado fue campeona de Europa sub23 y bronce en el Mundial de Kigali de la misma categoría. Ahora tutea a las mayores y hoy ha logrado un triunfo descomunal en una de las más prestigiosas clásicas del calendario. Una victoria que es, además, histórica, porque se trata del primer triunfo del ciclismo español en la clásica cervecera.
A 30 kilómetros de meta se formó un tercero de fugadas con Nienke Vinke (SD Worx), Riejanne Markus (Lidl-Trek) y Karkijn Swinkels (UAE), pero no abrieron camino. A 25 kilómetros de meta se empezó a decidir la prueba cuando saltaron Paula Blasi (UAE) y, de nuevo, Vinke. Las dos colaboraron muy bien hasta que a falta de 22 kilómetros para el final, en el Cauberg, Blasi, que se veía muy fuerte, se lanzó en solitario en busca de la victoria. Imponente, fortísima, sensacional. Ya nadie podría darle caza. No miro atrás la corredora española, que transmitió una madurez, un desparpajo y un talento impropios de su edad. A sus 23 años, ha plantado cara con enorme valentía a las grandes favoritas a ganar la prueba, que no han podido darle caza.
A falta de diez kilómetros para el final, la ventaja de Blasi era de un minuto con el grupo principal, del que venían tirando el Lidl-Trek y el FDJ-Suez. No daba la ciclista española síntomas de cansancio, ni tampoco la más mínima duda. Su empeño estaba claro. No miraba atrás. No preguntaba por referencias. Pedaleaba decidida, convencida de que tenía a su alcance una victoria que supone un punto de inflexión en su aún incipiente carrera profesional.
Poco antes de empezar la última subida al Cauberg, Blasi tomó mal la salida de una curva y tuvo que desviarse un poco para volver al recorrido de la prueba, pero aun así consiguió con una renta del entorno del minuto. Todo se decidiría en esa cota mítica, con una media del 7% de desnivel y rampas de hasta el 11,7% en sus apenas 900 metros. No iba más, claro, y las favoritas aceleraron desde atrás. Atacó con fuerza Kasia Niewiadoma (Canyon/Sram) y tras ella saltó Demi Vollering (FDJ-Suez). La ventaja de Blasi bajaba de los 40 segundos.
Bajo el granizo, porque empezó a granizar con fuerza en la parte final para darle aún más épica al desenlace, Blasi entró en el kilómetro final con una renta superior al medio minuto. Sólo miro atrás a falta de 400 metros para el desenlace. Se percató entonces de lo que estaba a punto de conseguir. Nadie iba a alcanzarla. La victoria era suya. Muy sonriente, negando con la cabeza, sin terminar de creérselo del todo, entró en meta Blasi para ganar la Amstel Gold Race y certificar la más impresionante victoria de su carrera.
En meta Blasi declaró que necesitaría unas semanas o meses para darse cuenta de lo que había conseguido, porque no era ni siquiera consciente de cómo lo había logrado. Es más, ha contado que fue incluida en la alineación del UAE en esta prueba a última hora, ayer mismo, porque no estaba previsto en su calendario. Así, del modo más inesperado, ha logrado una victoria memorable y realmente histórica, la primera para el ciclismo español, masculino y femenino, en la Amstel Gold Race. Un día histórico.
En la prueba masculina, Remco Evenepoel ha hecho buenos los pronósticos que lo situaban como el gran favorito a la victoria. El belga del Red Bull-Bora se ha impuesto con claridad en un mano a mano con Matttias Skjelmose (Lidl-Trek).
Antes de ese duelo final, Huub Artz (Lotto-Intermarché), Xabier Mikel Azparren (Q36.5) y Marco Frigo (NSN) protagonizaron la fuga del día, con Pepijn Reinderink (Soudal-Quick Step) en su persecución. Por su parte, el Red Bull-Bora de Evenepoel ya tiraba del pelotón. A 60 de meta, Azparren fue cazado por el pelotón.
A 40 kilómetros del final saltaron Remco Evenepoel (Red Bull-Bora), Romain Grégoire (Groupama-FDJ) y Mattias Skjelmose (Lidl-Trek), que se juntaron en cabeza con Frigo, para entonces, único superviviente de la fuga. Pronto lo descolgaron. En el primer paso por el Cauberg aceleró Evenepoel y dejó atrás a Grégoire. En el paso final por la cota, a dos kilómetros de meta, ni Evenepoel ni Skjelmose atacaron, por lo que decidirían la carrera al sprint.
Evenepoel impuso su punta de velocidad ante Skjelmose para lograr ya, ojo, su séptima victoria del año para él tras ganar el Trofeo Serra de Tramuntana, el Trofeo Andratx, la Vuelta a la Comunitat Valenciana más dos etapas y una etapa del UAE Tour.


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