El UAE no es un equipo ciclista, es una máquina de ganar carreras. En este Giro se quedó pronto con apenas cinco ciclistas y sin su hombre fuerte para la general, Adam Yates, pero eso no está impidiendo al equipo emiratí brillar en la carrera italiana. Jonatan Narváez ha ganado hoy su segunda etapa en este Giro, que es ya la tercera para su equipo tras la que logró Igor Arrieta hace tres días. Tres etapas de ocho posibles para el UAE. Imparable.
Tras la confirmación de dominio incuestionable de Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike) y la gran resistencia de Felix Gall (Decathlon) en la etapa de ayer, hoy la batalla por la genera ha quedado aparcada. Y no se ha echado de menos, porque no ha hecho ninguna falta para ver un gran espectáculo ciclista. La octava etapa del Giro se ha convertido en una clásica, con una sucesión de cotas en su tramo final y con una batalla desatada casi desde la salida para formar una escapada, como si estuviéramos en una carrera de un día.
Filippo Ganna (Netcompany Ineos) y Alberto Bettiol (XDS Astana) formaron una de las primeras fugas que sí cuajaron, tras muchos, muchos intentos, pero fueron cazados a algo más de cien kilómetros de meta. Se sucedieron después los ataques. Uno detrás de otro. De todos los colores. Con grupos más o menos numerosos. Con palos constantes. Puro ciclismo. Una clásica insertada dentro de una carrera por etapas. Una fiesta. Tras todos esos intentos infrustusos se fueron hacia adelante Mikkel Bjerg (UAE), Jonathan Narváez (UAE) y Andreas Leknessund (Uno-X). Tras ellos se formó un muy numeroso grupo perseguidor de más de treinta corredores que no terminó de recortar por debajo del monito la distancia con el terceto delantero.
En ese amplio grupo perseguidor, por cierto, estaba Markel Beloki (EF), que está haciendo un Giro portentoso a sus 20 años. Tras la etapa de hoy pasa a ser undécimo en la general. Él mismo se define como un ciclista de grandes vueltas por etapas. Es su ambición ya visto lo visto, clase le sobra para ello. Tiene a quien parecerse, desde luego, ya que es hijo del gran Joseba Beloki, que obtuvo tres podios en el Tour de Francia y uno en la Vuelta a España.
A algo más de 30 kilómetros de meta saltó el solitario Javier Romo (Movistar) desde el grupo perseguidor, para intentar dar caza a los tres ciclistas de cabeza. Pese a su empeño, se vio que era una misión imposible. A diez de mercado en la ascensión a Capodarco, Narváez se lanzó en solitario hacia adelante tras el inmenso trabajo de su coequipier Bjerg, y logró descolgar a Leknessund. Mantuvo a la perfección la diferencia en el exigente final de la etapa para sumar su segunda victoria en este Giro. Otra vez, día grande para Ecuador en la corsa rosa.
En el pelotón intentó sorprender el líder, Afonso Eulálio, que quiere mantener la maglia rosa todo lo posible y que aceleró en el tramo final, aunque a Vingegaard no le hizo ninguna gracia y se pegó a su rueda de inmediato. En meta aceleró Giulio Pellizzari (Red Bull-Bora) y, de nuevo, Vingegaard estuvo ahí, atento a cada movimiento, que para algo es el capo de la carrera.
Aunque no es para nada descartable una fuga consentida, el recorrido de mañana, mucho más exigente y con final en alto, se presta más que el de hoy para ver un duelo entre los hombres fuertes de la general, antes del segundo día de descanso.La segunda etapa de la Itzulia femenina ha tendido dos momentos clave. El primero, claro, el desenlace, que ha sido muy emocionante. Pero antes hubo otro instante decisivo cuando Liane Lippert (Movistar) sufrió una caída mientras marchaba en cabeza de carrera en solitario. La corredora del equipo telefónico podría haberse metido de lleno de nuevo en la lucha por la general. Una lástima.
En el momento justo, tras varios intentos de escapada, abrieron camino Dominika Wlodarczyk (UAE) y Shirin Van Anrooij (Lidl-Trek), que entraron en el kilómetro final con apenas diez segundos de ventaja. El pelotón se las echaba encima, pero Wlodarczyk logró vencer al sprint. Mañana se disputará la etapa final de la carrera en Donosti, ciudad ciclista por excelencia, escenario de la mítica Clásica de San Sebastián.
La vencedora de la etapa de ayer, Mischa Bredewold (SD Worx) llega a esta jornada final con 16 segundos de ventaja sobre Yara Kastelijn (Fenix-Premier Tech) y 17 segundos sobre Riejanne Markus (Lidl-Trek).



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