Roma, una de las más bellas ciudades del mundo, ha sido el escenario de una de esas hazañas deportivas memorables por infrecuentes y meritorias. Jonas Vingegaard ha ganado en la ciudad eterna el Giro de Italia, por lo que se ha convertido en el octavo ciclista de la historia en ganar las tres grandes vueltas (Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España) junto a Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Vincenzo Nibali, Chris Froome y Alberto Contador.
Ha sido una etapa muy emocionante, mucho más de lo que suele ser la jornada final. Ha concluido con un sprint, en el que se ha impuesto un gran Jonathan Milan (Lidl-Trek), que llevaba todo el Giro persiguiendo una victoria, pero antes de esa etapa ha ocurrido de todo. En las calles de Roma, cuando se acercaba el final, lo probaron Rémi Cavagna (Groupama-FDJ), Rémy Rochas (Groupama-FDJ) , Matteo Sobrero (Lidl-Trek) y Victor Campenaerts (Visma-Lease a Bike).
Cuando fueron cazados, a 18 kilómetros del final, atacó Filippo Ganna (Netcompany Ineos) con tanta potencia que destrozó el pelotón. A su rueda se fueron Jasper Stuyven (Soudal-Quick Step), coequipier de Paul Magnier, y otra vez Matteo Sobrero, compañero de Jonathan Milan en el Lidl-Trek. Ni Stuyven ni Sobrero dieron relevos a Ganna, que protagonizó una especie de contrarreloj, mientras que el Unibet Rose Rockets de Dylan Groenewegen se encargó de tirar del pelotón para intentar echar abajo la fuga. La aventura se terminó a tres kilómetros de meta. Justo en ese momento lo intentó Mirco Maestri (Polti Visit Malta), pero él no abrió camino.
En el sprint final se impuso Milan, después de que Paul Magnier (Soudal-Quick Step), hasta ahora el gran dominador de las volatas en esta carrera, se quedara cerrada. En todo caso, el joven ciclista francés puede estar más que satisfecho por su Giro: tres triunfos de etapa y maglia ciclamino de líder de la regularidad.
Radiante también ha estado Vingegaard, al borde de las lágrimas en meta, y que se ha abrazado con su mujer y sus hijos nada más cruzar la línea de meta. Han sido unas imágenes preciosas. El ciclista danés siempre besa una foto de su familia que lleva en el al manillar al cruzar la meta victorioso, y llama por teléfono a su mujer en cuanto termina cada etapa. Hoy han estado a su lado, por supuesto, el día en el que ha cumplido un sueño y ha logrado un hito en la historia del ciclismo. Además, lo ha hecho dominando la carrera, en la que ha ganado cuatro etapas, a la que hay que sumar la que le “regaló” a su gregario, Sepp Kuss. Un Giro de ensueño para empezar ya a pensar en el Tour de Francia en el que se verá las caras con Tadej Pogacar (UAE), el mejor ciclista del mundo, pero que no ha conseguido aún lo que hoy acaba de lograr Vingegaard, imponerse en las tres grandes vueltas del calendario.
Junto a Vingegaard han estado en el podio final Felix Gall (Decathlon), quien ha sido el mejor de los mortales de este Giro, el único que resistió momentáneamente a la rueda del danés en las etapas de montaña, aunque sólo un ratito, y Jay Hindley, que ha terminado siendo el más fuerte del Red Bull-Bora, por delante de Giulio Pellizzari. La cuenta de X @caferoubaix aporta un dato curioso: por primera vez en la historia del Giro, tres ciclistas han compartido el podio el el mismo orden tanto en la general como en cuatro etapas.
En esta crónica final de un buen Giro, sin lucha real por la maglia rosa, pero con mucha emoción en la disputa de las etapas y en las de las clasificaciones secundarias, hay otros nombres propios que no podemos olvidar, como el de Afonso Eulálio (Bahhrein), líder durante unos cuantos días y maglia bianca del mejor joven en la general final, Giulio Ciccone (Lidl-Trek), maglia azzurra de líder de la montaña.
El citado Paul Magnier (Soudal-Quick Step), maglia ciclamino, ha ganado tres etapas en este Giro, igual que Jhonatan Narváez (UAE), que ha sido otro de los nombres propios de la carrera, y que también disputó la maglia ciclamino hasta el final. El equipo emiratí ha sumado otra victoria más en este Giro, la que logró Igor Arrieta en una etapa en la que se fue al suelo una vez y tomó una salida incorrecta en una curva, pero en la que no dejó de creer en sí mismo, lo que le permitió sumar una portentosa victoria parcial que ha sido también el único triunfo de etapa español de esta edición de la carrera italiana en la que David de la Cruz (Pinarello Q36.5) ha sido el mejor clasificado en la general y en la que Markel Beloki (EF) ha dejado muy buenas sensaciones, mientras que el Movistar de Enric Mas no ha podido ganar ninguna etapa, aunque lo ha perseguido por activa y por pasiva.
También han ganado una etapa en esta corsa rosa Alec Segaert (Bahrein), Thomas Silva (XDS Astana) -que además fue líder de la carrera-, Davide Ballerini (XDS Astana), Alberto Bettiol (XDS Astana), Filippo Ganna (Netcompany Ineos), Fredik Dversnes (Uno-X) y Michael Valgren (EF).
Ahora, la atención del planeta ciclista se centrará en el Giro de Italia femenino que concluirá el próximo domingo.




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