Vingegaard manda ante un valiente Gall



Con el piloto automático, gastando lo justo, Jonas Vingegaard sigue avanzando hacia la victoria en el Giro de Italia. El corredor danés ha ganado hoy su segunda etapa en la corsa rosa y ha ampliado su ventaja respecto al resto de ciclistas que piensan en la general. Día a día, sin grandes alardes, porque no los necesita, el ciclista del Visma-Lease a Bike va ejecutando su plan a la perfección y sin tener que darlo todo. Hoy, además, su equipo apenas ha trabajado, ya que el Decathlon de Felix Gall tiró del pelotón durante prácticamente toda la etapa. Día redondo para Vingegaard y su equipo, aunque Gall, que sabe perfectamente que pensar en ganar el Giro ante el ciclista danés es una quimera en condiciones normales, sí ha logrado distanciar de sus auténticos rivales por el podio. 

Es evidente para todos que Vingegaard va a ganar este Giro salvo accidente o contrariedad sobrevenida. Es muy superior a todos los demás. Es intocable. Los otros ciclistas de la general no pueden plantarle cara en la alta montaña, son todos ellos peores contrarrelojistas que Vingegaard, quien en condiciones normales ampliará en la crono del martes su ventaja en la general. Vingegaard busca ganar el Giro, no necesita exhibirse ni lograr ventajas estratosféricas sobre sus rivales. Quiere llegar a Roma vestido de rosa y está haciendo lo justo, sin gastar medio gramo de fuerza de más. Y lo está haciendo todo perfecto para ello

Vingegaard se queda segundo en la general a 2:24 ya sólo de Afondo Eulálio (Bahrein), quien se ha defendido hoy con mucha garra y ha cedido apenas 40 segundos en meta. Vingegaard ha declarado en meta que no entraba en sus planes iniciales ir a por la etapa de hoy, pero que ha sacado partido del trabajo del Decathlon. No tiene ninguna prisa por asaltar el liderato de la carrera, algo que caerá por su propio peso antes o después, dada su superioridad. Mientras más resista Eulálio de rosa, menos tendrá que trabajar el Visma-Lease a Bike. Plan perfecto para Vingegaard, a quien le viene de perlas la contrarreloj de 40 kilómetros que se disputará el martes tras la jornada de descanso de mañana. 

Si se analiza la estrategia de hoy del Decathlon pensando en que Gall es un aspirante real a ganar el Giro, por supuesto, se puede decir que el conjunto francés le ha hecho la carrera al Visma-Lease a Bike y que le debería haber dejado al equipo de Vingegaard la responsabilidad de tirar del pelotón. Es de manual, sí. Pero es que es un error pensar de verdad que el Decathlon está pensando, ni medio minuto, en la maglia rosa. Están pensando, y es lógico que así sea, en sacar diferencias al resto de candidatos al podio y, si es posible, en intentar ganar la etapa. Punto. No se trataba en ningún momento de intentar plantar cara de verdad a Vingegaard. Eso es ciencia ficción. Están pensando, con buen criterio, en afianzar la posición de Gall como aspirante a subir al podio. Creer de verdad que es un candidato serio a ganar el Giro, insisto, salvo caída, enfermedad o sorpresa mayúscula por parte de Vingegaard no es realista. 

Giulio Pellizari (Red Bull-Bora) cedió más de un minuto con Gall. En gran medida, gracias al trabajo del Decathlon. El ciclista austriaco del Decathlon no ha ganado la etapa de hoy ni ha podido sacar tiempo a Vingegaard, lo que era más que previsible, pero sí ha sacado tiempo a todos sus rivales por el podio. Ahora Gall aventaja en más de minuto y medio a todos los otros candidatos a los puestos de honor de la carrera. Y eso, sin ser precisamente un especialista en la contrarreloj, es muy importante para Gall, que podría dejarse mucho tiempo en la crono del martes. 

Ha sido un día intenso con batalla por formar la escapada, que compusieron finalmente tras varios intentos frustrados Jonas Geens (Alpecin-PremierTech), Martin Marcellusi(Bardiani CSF 7 Saber), Lorenzo Milesi, Einer Rubio (Movistar), Tim Naberman(Picnic PostNL), Mattia Bais (Polti VisitMalta), Sakarias Koller Løland (Uno-X Mobility) y Davide Ballerini (XDS Astana). El mejor clasificado de la fuga estaba a 20 minutos, el Bahrein de Eulálio no tenía ninguna necesidad de imponer un ritmo fuerte al frente del gran grupo.   

A 74 kilómetros de meta atacó desde el pelotón Giulio Ciccone (Lidl-Trek) y se llevó a su rueda a Toon Aerts (Intermarché-Lotto) y Diego Ulissi (XDS Astana). Llegaron con mucha facilidad al grupo delantero. Aunque revitalizaron algo la fuga, llegaron a la ascensión a Querciola con una ventaja de poco más de dos minutos respecto al pelotón, que prácticamente se mantuvo inalterable tras la subida. Ciccone y Rubio, los dos más fuertes de la fuga, se lanzaron hacia adelante cuando se acercaba la ascensión final. El ataque lo lanzó el ciclista italiano, durísimo, y tras él saltó poderoso el colombiano. A siete kilómetros y medio del final, cuando la ventaja respecto al grupo del líder se reducía peligrosamente hasta el minuto, Ciccone se fue hacia adelante en solitario. 

A algo más de dos kilómetros y medio del final atacó valiente Gall. Sólo Vingegaard respondió al movimiento del ciclista austriaco. Los dos llegaron a la altura de Ciccone con facilidad y lo dejaron atrás. Gall pidió relevos un par de veces al danés, pero no colaboró. No tenía necesidad, claro. Tras cruzar la pancarta del último kilómetro, Vingegaard atacó y dejó atrás a Gall, lo que le permitió sumar su segunda victoria en este Giro en el que no tiene rival y en el que parece estar midiendo los esfuerzos con cuentagotas. Metió doce segundos a Gall, que sumado a los cuatro por las bonificaciones, son 16 segundos más de renta para el danés en la general. Ahora Vingegaard saca 35 segundos a Gall. 

Por su parte, Markel Beloki (EF) se mantiene undécimo en la general a las puertas de la contrarreloj, especialidad en la que se encuentra muy cómodo. 


Donosti ha acogido la etapa final de la Itzulia, en la que Mischa Bredewold (SD Worx) ha sabido sufrir para conservar el maillot amarillo de líder. Tras muchos ataques, se fue en el tramo final de la etapa Nina Buijsman (Human Powered Health) y al poco saltó en su persecución Morgane Coston (Ma Petite Entreprise). Ambas fueron alcanzadas antes de que comenzara la ascensión decisiva a Mendizorrotz. 

A 14 kilómetros de meta, aún a falta de más de cuatro kilómetros para coronar Mendizorrotz, se quedó descolgada la líder Bredewold. El FDJ-Suez mandó en el grupo delantero con tres ciclistas: Juliette Berthet, Lauren Dickson y Evita Muzic. Junto a ellas se quedaron Antonia Niedermaier (CANYON/SRAM), Usoa Ostalaza (Laboral Kutxa-Fundación Euskadi), Dominika Wlodarczyk (UAE) y Yara Kastelijn (Fenix-Premier Tech). 

Triunfó por segundo día consecutivo Wlodarczyk, la más fuerte en el sprint final, mientras que Bredewold logró contactar y salvó esa situación de peligro. Es su primera victoria en una vuelta por etapas. Han acompañado a la ciclista neerlandesa en el podio final Kastelijn y Dickson. Por su parte, Ostolaza ha terminado octava la vuelta de casa. 


Por cierto, un día después de ganar el Tour du Finistère, Jon Barrenetxea (Movistar) ha repetido hoy victoria, esta vez, en Boucles de l’Aune. Dos de dos en este fin de semana de clásicas en la Bretaña.

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