Se esperaba un sprint con victoria de Matthew Brennan en la quinta etapa de la Vuelta y un sprint con victoria de Matthew Brennan ha ofrecido, en efecto, la quinta etapa de la Vuelta. Y, sin embargo, ni ha sido una etapa sosa, porque el camino hacia esa llegada masiva ha sido más agitado de lo previsto, en gran medida, gracias a la presencia del viento.
Brennan, de sólo 21 años, ha demostrado que es el velocista más en forma de la carrera. Suma ya dos triunfos de etapa y no parece tener rival en las volatas. No es sólo que tenga una soberbia punta de velocidad, es que además cuenta con Wout Van Aert y Christophe Laporte como lanzadores de lujo. Hoy Brennan se ha impuesto por delante de Jordi Meeus (Red Bull-Bora).
La escapada del día la formaron Walter Calzoni (Pinarello-Q36.5), Fredrik Dversnes (Uno-X Mobility), Mattia Gaffuri (Picnic-PostNL) y Diego Uriarte (Equipo Kern Pharma). La presencia del viento, que llevó a varios equipos a intentar formar abanicos, echó abajo la fuga a 100 kilómetros de meta, mucho antes de lo que suele ser habitual.
El Visma-Lease a Bike de Brennan impuso un ritmo muy existente al frente del grupo, donde hubo abanicos por momentos y mucha tensión. Hubo intentos de fuga en solitario como los de Ethan Hayter (Soudal-Quick Step) y Andreas Kron (Uno-X Mobility), pero ambos terminaron siendo cazados por el pelotón.
En la subida al Alt de Paüls, el todopoderoso UAE de Tadej Pogacar, líder absolutísimo de la carrera después de su recital de ayer en Andorra, se puso al frente del grupo, lo que hizo sufrir a Mads Pedersen (Lidl-Trek). Ya tras coronar, atacó valiente Xabier Mikel Azparren (Pinarello-Q36.5), que intentó sorprender en un repecho. En un primer momento se fue a su rueda Van Aert y, aunque el español abrió camino en solitario, fue cazado a doce kilómetros del final. El Visma-Lease a Bike controló a la perfección la etapa antes del triunfo inapelable de Brennan.
Mañana, nueva cita con la montaña. La cima de El Bartolo, catalogado de primera categoría, con 9,4 kilómetros de ascensión al 7,1% de desnivel medio, está situada a apenas 20 kilómetros de la meta en Castellón. Será el punto clave de la etapa, ya que además incluye un tramo de sterrato. Antes de llegar ahí, los ciclistas afrontarán dos subidas de segunda categoría y una de tercera, recorrido suficiente como para que se forme una fuga de ciclistas que se disputen el triunfo parcial. Siempre que Pogacar quiera, claro.
Por otro lado, Lorenzo Finn (Red Bull-Bora) ha ganado el Tour del Porvenir a lo campeón, imponiéndose en solitario en la séptima y última etapa de la carrera. Los belgas Niels Driesen (Lotto-Wanty) y Matteo Vanhuffel (Picnic-Post NL) han acompañado al ciclista italiano en el podio final.
A sus 19 años, Finn es campeón del mundo sub23 y también ha ganado este año, entre otras carreras, el Giro de Italia Next Gen, donde conquistó dos etapas. Es el primer ciclista en ganar el Tour del Porvenir y el Giro Next Gen.



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