Mas tutea a Pogacar



Tadej Pogacar (UAE) ha ganado la sexta etapa de la Vuelta, ya la tercera en su cuenta personal, lo cual no es ya noticia, pero no lo ha hecho en solitario, algo que ya es más inusual. Enric Mas (Movistar) ha logrado algo que prácticamente nadie ha conseguido: dar caza al menor ciclista del mundo después de uno de sus demoledores ataques. Aceleró el ciclista esloveno en el Puerto de El Bartolo, se fue solo y cuando parecía que iba a volver a conseguir otra de sus grandes victorias en solitario, de repente, Mas llegó a su altura. No olvidará el día de hoy el ciclista español del Movistar, posiblemente tampoco sus haters, que lo han criticado sin descanso. 

Ha sido uno de los mejores días de Enric Mas encima de la bicicleta. Sin duda, ha mostrado su mejor estado de forma en muchos años. No ha podido hacer nada en el mano a mano con Pogacar, porque el esloveno tiene más punta de velocidad. La etapa ha sido para el amo y señor del ciclismo mundial, pero Mas ha asaltado la segunda plaza de la general. Tras su sensacional rendimiento de hoy, Mas está a 3:34 de Pogacar y aventaja en 47 segundos a Primoz Roglic (Red Bull-Bora), en 1:16 a Richard Carapaz (EF) y en 1:21 a Felix Gall (Decathlon CMA CGM).

La última vez que Mas tuteó a Pogacar fue en Il Lombardía de 2022, en la que también llegaron los dos juntos a meta. Unos días antes de ese monumento, Mas derrotó a Pogacar en el Giro dell’Emilia. Ya en la crónica de aquella carrera, por cierto, decíamos que Enric Mas era de los ciclistas más injustamente tratados. Y sólo fue a peor en los últimos años. Muchos aficionados de bandera, deseosos de tener un nuevo ganador de grandes vueltas, que sólo se conforman con eso, como si todos pudieran ser Contador, han pagado con Mas sus propias frustraciones y lo han criticado de forma desaforada estos últimos años. Ver al ciclista de Artà a este nivel es una gran noticia, porque se lo merece, especialmente, tras tanta burla y ataque sin medida. La Vuelta es su carrera talismán y está rindiendo a un nivel soberbio. 

Ha asegurado Pogacar en meta que su idea inicial hoy era dejar hacer a la escapada, toda una novedad, pero que como tardó casi dos horas en formarse, al final una cosa llevó a la otra, se fueron calentando y ya se sabe. Vamos, que el esloveno está siempre loco por la música y la escapada, que tardó mucho en formarse, es cierto, no tuvo tiempo para tomar una distancia suficiente como para estar a salvo del todopoderoso UAE.  

Entraron en la escapada Urko Berrade (Kern Pharma), Thomas Gloag (Pinarello Q36.5), Pello Bilbao (Bahrein), George Bennett (NSN), Carlos Canal (Movistar), Santiago Buitrago (Bahrein), Gijs Leemreize(Picnic Post NL), Gianmarco Garofoli (Soudal-Quick Step), Wout Van Aert (Visma-Lease a Bike), Vincenzo Albanese (EF), Patrick Konrad (Lidl-Trek), Hannes Wilksch (Tudor), Lindsay De Vylder(Alpecin Premier Tech), Lars Craps (Lotto Intermarché), Andreas Kron (Uno X) y José Manuel Díaz Gallego (Burgos Burpellet BH). El UAE de Pogacar tiró del pelotón y nunca dejó irse a la fuga por encima de los dos minutos y medio. Cuando Van Aert, que persigue el maillot de la regularidad, cruzó en cabeza el sprint bonificado se dejó caer. 

Los fugados supervivientes llegaron a las rampas de El Bartolo con poco más de un minuto de ventaja sobre el pelotón, del que entonces venía tirando el joven Pablo Torres, de 20 años, que preparaba en terreno para el esperado ataque de a Pogacar y que está haciendo un gran trabajo para el mejor ciclista del mundo en su primera grande. El esloveno aceleró a algo más de 24 kilómetros de meta, sin levantarse del sillón. En un primer momento, los principales aspirantes al podio resistieron tras el líder, pero el ritmo del caníbal del siglo XXI era demasiado duro para todos los demás y Pogacar se lanzó el solitario tras soltar a Oscar Onley (Netcompany Ineos), que fue el que más aguantó tras él, y que lo terminó pagando, por cierto, al ser el que más tiempo se dejó en meta. 

Cuando Pogacar entró en le tramo de tierra quedaban ya unos pocos ciclistas de la fuga por delante. Antes de que hubiera terminado, ya era cabeza de carrera en solitario. Todo parecía seguir el orden natural de las cosas, es decir, arrolladora victoria en solitario de Pogacar. Pero unos kilómetros antes, Mas había dejado atrás a sus rivales en el tramo de tierra de El Bartolo. El ciclista del Movistar dio caza a Pogacar poco antes de coronar. De hecho, Mas cruzó el primero la cima. Muy pocos ciclistas, prácticamente se diría que ninguno, pueden contar que han alcanzado al mejor ciclista del mundo tras uno de sus demoledores ataques. Desde hoy, Mas puede presumir de eso. 

En la cima de El Bartolo, Pogacar y Mas aventajaban en 30 segundos a Roglic y a Mas. En el descenso, en un exceso de ambición y confianza, a pesar de que Mas le hacía advertido del riesgo de la caída, Pogacar se lanzó para superar al español y se salió en una curva, aunque con mucha habilidad no se fue al suelo. Afortunadamente, pudo reemprender la marcha. Los dos llegaron juntos a la meta de Castellón, donde Pogacar sumó su tercera victoria de seis posibles (cinco, en realidad, porque la cuarta etapa se suspendió por el granizo). 

Otra noticia del día de hoy ha sido el abandono de Joshua Tarling (Netcompany Ineos), que fue tercero en la contrarreloj inaugural y que acaba de perder a su hermano Finlay, de 19 años, atropellado en la Volta a Portugal. Se marcha con el apoyo y la admiración de toda la familia ciclista. 


La etapa de mañana supondrá una nueva cita con la montaña y un final en alto, en Aramón Valdelinares. En teoría, es un recorrido propicio para la fuga, pero, como siempre, Pogacar tendrá la última palabra

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