Enric Mas está cada vez más cerca de lograr la primera victoria española en la Vuelta en doce años, después del último triunfo de Alberto Contador en la carrera en 2014. Quedan tres etapas y, por supuesto, hasta que no cruce la línea de meta de la etapa final de Granada el domingo no podrá cantar victoria, pero el ciclista balear del Movistar ha salvado con holgura, mucho mejor de lo que se esperaba, el día más duro de los que quedaban de la prueba.
Mas sale de la crono con 1:37 de ventaja sobre Primoz Roglic (Red Bull-Bora), después de haber protagonizado una de las mejores contrarrelojes de su carrera. Había quien temía que la pérdida se fuera al minuto o minuto y medio, pero Mas apenas se ha dejado 33 segundos con el ciclista esloveno, cuatro veces ganador de la Vuelta.
En el primer punto intermedio, situado en el kilómetro 11,7, Mas cedía 22 segundos con Roglic. Es decir, algo menos de dos segundos por kilómetro. Dentro de lo normal. Pero es que en el segundo punto intermedio, en el kilómetro 22, se dejaba apenas 36 segundos y en meta cedió 33 segundos, apenas un segundo por kilómetro. Soberbio. Mucho mejor de lo esperado.
La Vuelta no está ganada. Como bien ha declarado Enric Mas en meta, toca seguir. La ventaja con Roglic puede ser mucho o poco tiempo en función de cómo evolucionen las dos etapas de montaña que quedan por delante. Desde luego, la solidez exhibida por Mas en las etapas montañosas de lo que va de carrera y el excepcional rendimiento de hoy invitan a pensar que el ciclista español está más cerca que nunca de ganar la Vuelta.
Tanto él como sus compañeros del Movistar lo darán todo ante esta oportunidad única de lograr una nueva victoria en una gran vuelta, precisamente, el año en el que se ha rumoreado con la posibilidad de que Telefónica estuviera valorando la posibilidad de suspender o reducir su patrocinio. Una victoria en la Vuelta lo cambiaría todo en la continuidad del patrocinador y también sería un triunfo más que merecido para uno de los ciclistas más injustamente tratados en los últimos años.
Muchos pagaron con Mas sus propias frustraciones, como si sólo valiera ganar una gran vuelta, como si fuera exigible hacer podio en el Tour. Mas ha sido tres veces segundo y dos tercero en la Vuelta, además de un quinto y un sexto puesto en el Tour. Nunca fue justo el nivel de críticas salvajes recibido por Mas. No porque no se pueda criticar, sólo faltaba, sino por el tono irrespetuoso y burlón de muchas de esas críticas. Su excepcional rendimiento en esta Vuelta, en la que llegó a dar caza a Tadej Pogacar en una etapa de montaña antes del abandono del ciclista esloveno, es la mejor forma de callar bocas, aunque esos mismos que atacaron a Mas sin piedad serán ahora los primeros en subirse al barco.
Roglic sí ha logrado adelantar a Felix Gall (Decathlon CMA CGM), que pasa a ser tercero en la general. El austriaco ahora es tercero a 3:01 de Mas y a cerca de un minuto y medio de Roglic. Richard Carapaz (EF) se mantiene cuarto, ahora a 5:17 de Mas, y Oscar Onley (Netcompany Ineos) sigue quinto, a 6:03. El ciclista británico aventaja en 57 segundos a Jakob Omrzel (Bahrein) en la disputa por el maillot blanco de mejor joven.
Tras la crono de hoy, completan el top 10 Clément Berthet (Groupama FDJ), Mattias Skjelmose (Lidl-Trek), Cristian Rodríguez (XDS Astana) y Harold Tejada (XDS Astana).
La etapa la ha ganado Stefan Küng (Tudor). Un triunfo especial porque ha sido la contrarreloj más rápida de la historia de la Vuelta (54,4 kilómetros por hora) y también porque hace sólo unos meses el ciclista suizo sufrió una grave caída en la Omloop Het Nieuwsblad en la que se fracturó el fémur izquierdo. Volvió con victoria en la Vuelta a Polonia y hoy ha sumado su segundo triunfo de etapa en la Vuelta, tras el que logró en 2024.
El final en Peñas Blancas, de primera categoría, tras una subida de segunda y dos de tercera, será el punto decisivo de la etapa de mañana, la antepenúltima de esta edición de la carrera. Una de las últimas pruebas para mantener el liderato a las que se enfrentará Enric Mas, que se muestra más confiado y relajado que nunca.
Hoy también se ha disputado la Copa Sabatini, en la que Giulio Pellizzari (Red Bull-Bora) ha intentado sin éxito repetir su victoria de ayer en el Giro de la Toscana. Como suele ser habitual en estas clásicas italianas de final de temporada, ha sido una carrera muy entretenida, en la que se ha terminado imponiendo Benoît Cosnefroy (UAE).
Samuele Battistella (EF), Alekxandr Vlasov (Red Bull-Bora) y Alex Molenaar (Caja Rural-Seguros RGA) protagonizaron la escapada que más lejos llegó. Vlasov sufrió una caída a falta de algo más de 30 kilómetros para el final. Poco después saltó del pelotón su compañero de equipo Pellizzari. El italiano enlazó con el dúo delantero y después, a 12 kilómetros del final, se lanzó en solitario hacia la victoria. A falta de dos kilómetros para el final su renta era de apenas siete segundos y llegó a ser alcanzado bajo la pancarta del kilómetro final, aunque no se rindió y volvió a saltar. Ya en la recta de meta fue neutralizado, por muy poco. Se impuso Cosnefroy, que lleva cinco victorias esta temporada, por delante de Clément Venturini (Unibet Rose Rockets) y del campeón francés Romain Grégoire (Groupama FDJ).
También se ha disputado hoy la primera etapa del Faun Tour, con victoria de la ciclista francesa Solene Muller (St Michel).




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